Disfruta de una primera toma de contacto con las vías ferratas en el entorno de Santa Elena, muy cerca de Biescas, en un recorrido pensado para quienes buscan una actividad de montaña accesible y dinámica. Su trazado sencillo y el reducido desnivel permiten compartir la experiencia tanto con amigos como en familia, incluso con niños pequeños.
La actividad comienza con la entrega del material técnico y una explicación básica de seguridad antes de iniciar el ascenso acompañado por un guía de montaña. Durante el recorrido avanzarás por escalones, puentes y zonas equipadas mientras contemplas el paisaje pirenaico y el entorno natural que rodea la ermita de Santa Elena.
El itinerario finaliza junto a la ermita y su conocida fuente, tradicionalmente vinculada a las propiedades de sus aguas. Desde allí, el descenso se realiza caminando por un sendero sencillo hasta el aparcamiento. Gracias a su corta aproximación y a la facilidad del recorrido, esta vía ferrata resulta ideal para quienes desean iniciarse en este tipo de actividades de aventura.
La sensación de altura, el sonido del bosque y las vistas de montaña convierten cada tramo en una forma diferente de vivir el Pirineo aragonés.