Situada al amparo de los ríos Cinca y Ara, dentro de la comarca del Sobrarbe, la villa medieval de Aínsa (Huesca) es uno de los enclaves más hermosos del Pirineo. Es un punto de partida ideal para realizar excursiones a pie o en bicicleta, para practicar el montañismo, para disfrutar del arte y la cultura del entorno o para visitar el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural Posets-Maladeta o el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara.

Con 2.000 habitantes aproximadamente, Aínsa es muy atractivo para el turismo, al ser uno de los pueblos más bonitos de Huesca y más grandes de la comarca del Sobrarbe. Cuenta con dos núcleos claramente delimitados: la parte más moderna y comercial y la villa medieval. ¿Qué hacer en Aínsa? Te lo contamos:

Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1965, Aínsa tiene numerosos atractivos turísticos, desde sus viejas y empedradas calles, hasta su monumental castillo (siglos XI-XVII), la muralla, la Plaza Mayor, la iglesia de Santa María (siglo XII) o las históricas Casa Arnal (siglo XVI) y Casa Bielsa (siglos XVI y XVII). A continuación, enumeramos algunos motivos imprescindibles para ir a este pueblo del Pirineo Aragonés en una escapada turística:

  1. Castillo fortaleza de Aínsa
  2. Plaza Mayor de Aínsa
  3. Casco antiguo de Aínsa
  4. Iglesia de Santa María de Aínsa
  5. Ecomuseo de la Fauna
  6. Museo de Oficios y Artes Tradicionales
  7. Dónde comer en Aínsa
  8. Qué ver y hacer en los alrededores de Aínsa

Castillo fortaleza de Aínsa

El castillo de Aínsa es uno de los principales símbolos de esta villa medieval. Sus orígenes se remontan al siglo XI, cuando se levantó una fortificación defensiva de la que todavía se conserva la Torre del Homenaje. A finales del siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, el conjunto experimentó una importante transformación siguiendo el proyecto del ingeniero militar Tiburzio Spannocchi.

Hoy pueden recorrerse sus murallas y contemplarse las vistas del entorno desde el recinto fortificado. La Torre del Homenaje alberga el Ecomuseo de la Fauna Pirenaica, mientras que el amplio patio de armas acoge diferentes celebraciones y actividades culturales, como el Festival Castillo de Aínsa y la Expoferia de Sobrarbe.

Vistas desde el Castillo de Aínsa

Plaza Mayor de Aínsa

La Plaza Mayor de Aínsa es uno de los espacios más representativos de su conjunto histórico. Su configuración actual está vinculada a la expansión medieval de la villa, especialmente durante los siglos XIV y XV. De planta trapezoidal, destaca por sus dimensiones, sus soportales con arcos de medio punto y las antiguas casas de piedra que la rodean.. Se conservan aún algunos edificios originales de esta hermosa plaza medieval. Su planta tiene forma de trapecio y todavía guarda restos de la primera muralla. Sus porches laterales, con arcos de medio punto, son los elementos más característicos de la plaza.

Plaza Mayor de Aínsa
Plaza Mayor de Aínsa

Casco antiguo de Aínsa

El casco antiguo de Aínsa sorprende por la belleza y antigüedad de sus edificios y monumentos. El núcleo original de la villa está formado por dos vías casi paralelas, la calle Mayor y la calle de Santa Cruz, además de por la Plaza Mayor, que se sitúa a continuación del castillo. El casco histórico de Aínsa es Conjunto Histórico Artístico desde 1965.

Un paseo por el Casco Antiguo de Aínsa
Un paseo por el Casco Antiguo de Aínsa

Iglesia de Santa María de Aínsa

La iglesia de Santa María de Aínsa es uno de los grandes ejemplos del románico del Alto Aragón. Su construcción comenzó a finales del siglo XI y se desarrolló durante el siglo XII, siendo consagrada en 1181. Destaca su imponente torre campanario, que también cumplía funciones defensivas, así como la cripta situada bajo el ábside y el claustro de planta irregular, donde se combinan elementos románicos y góticos de distintas etapas constructivas.

Iglesia de Aínsa
Iglesia de Santa María de Aínsa

Ecomuseo de la Fauna

Situado en la Torre del Homenaje del castillo de Aínsa, el Ecomuseo de la Fauna Pirenaica permite descubrir la biodiversidad del Pirineo y conocer los esfuerzos realizados para proteger algunas de sus especies más emblemáticas, especialmente el quebrantahuesos.

Gestionado por la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, cuenta con exposiciones, audiovisuales y actividades de educación ambiental. Además, dispone de un espacio donde pueden observarse aves rapaces que, debido a sus lesiones, no pueden ser devueltas a la naturaleza. Es una visita especialmente interesante para familias y amantes de la naturaleza.

Museo de Oficios y Artes Tradicionales

Situado en una de las más singulares viviendas tradicionales, Casa Latorre, este museo acoge una de las más importantes colecciones etnográficas del Pirineo. A través de las cuatro plantas de este edificio del siglo XVI, se puede conocer el taller del herrero, el del carpintero, el del alfarero, etc. Una visita indispensable para descubrir las artes y oficios tradicionales de los valles y las montañas.

Dónde comer en Aínsa

La comida típica de Huesca es muy alabada por propios y extraños y es un atractivo más para quienes aman el turismo gastronómico. Son muchos los platos típicos que se pueden degustar en los restaurantes de la zona, como el solomillo de ciervo o de vaca, las tripas de cordero rellenas, las mollejas crujientes, los caracoles y las tradicionales migas.

Algunos de los establecimientos más populares son:

  • Callizo Aínsa, ubicado en plena Plaza Mayor de Aínsa y que fusiona la cocina tradicional de alta montaña con la cocina moderna.
  • El Bodegón de Mallacán, situado en una casa medieval de finales del siglo XI, que tiene una terraza con vistas a la Plaza Mayor.
  • Casa Falceto ofrece, con una estética medieval de montaña y con unas vistas espectaculares, cocina tradicional vasca y española.
  • La Carrasca Pintxo, es el sitio ideal para disfrutar de una comida informal a base de tapas y pintxos.

Qué ver y hacer en los alrededores de Aínsa

El entorno esconde pequeñas aldeas, rincones con encanto y monumentos que bien merecen planear rutas por Aínsa, aunque sean rápidas. Aquí enumeramos algunos atractivos singulares y algunos pueblos que visitar cerca de Aínsa:

Ruta de las Ermitas de Tella

Se trata de un interesante paseo circular por tres bonitas ermitas de Tella: la de los Santos Juan y Pablo (siglo XI), la de la Virgen de Fajarillas (siglo XII) y la de la Virgen de la Peña (siglo XVI). Las tres están en medio de la montaña, en las inmediaciones del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y a la entrada del pueblo de alta montaña de Tella.

Ibón de Plan

También denominado Basa de la Mora, este lago glaciar o ibón del Pirineo Aragonés se encuentra emplazado en un entorno natural espectacular, custodiado por enormes moles de piedra, bosques de pino negro y verdes praderas. Se llama así porque está localizado cerca del pueblo de Plan, famoso en su día por las “caravanas de mujeres”.

Embalse de Mediano

Ubicado en el término municipal de La Fueva (Huesca), es uno de los embalses más grandes de Aragón, con más de 1.700 hectáreas de superficie. Está destinado a regar las tierras de la zona y a la producción de energía eléctrica. En el entorno de la Torre de Mediano se pueden practicar diversos deportes de aventura, lo cual le convierte en un destino ideal para ir a Aínsa y Huesca con niños.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Situado en la comarca aragonesa del Sobrarbe y con 15.000 hectáreas de extensión, es el segundo parque nacional más antiguo de España y el séptimo en número de visitantes. Su mayor elevación es el Monte Perdido, del que descienden impresionantes valles glaciares, como el de Ordesa, que está recorrido por el río Arazas.

Valle de Ordesa
El valle de Ordesa

Real Monasterio de San Victorián

Este complejo monástico está en la localidad de Los Molinos, en la comarca de Sobrarbe. Dicen que data del siglo VI y que podría ser el monasterio más antiguo de la Península Ibérica. Sin embargo, documentalmente no se confirma su existencia hasta el siglo X.