El Valle de Bujaruelo es un espacio del Pirineo Aragonés que ningún amante de la naturaleza debería perderse. Ubicado en la provincia de Huesca, se trata de un hermoso y tranquilo rincón integrado en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, rodeado por la magnífica y deslumbrante cadena pirenaica.
Por este valle han transitado, durante siglos, comerciantes, pastores y viajeros que atravesaban la frontera francesa por este lado de los Pirineos. Hoy es un destino cada vez más conocido por los entusiastas de la naturaleza y el senderismo por su belleza y por sus rutas de senderismo.
Tiene una extensión de 20 kilómetros desde el Puente de los Navarros hasta el Collado de los Mulos y, al tratarse de un espacio natural tan especial, ha recibido numerosas distinciones, como ser Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA), Lugar de Interés Comunitario (LIC) o Reserva de la Biosfera Ordesa-Vignemale.
- Cumbres de 3.000 metros, cascadas y ríos
- Cómo llegar y cuándo visitarlo
- Qué debes visitar y rutas recomendadas
- Torla y el Mirador de la Rolande
Cumbres de 3.000 metros, cascadas y ríos
Ubicado junto al Valle de Ordesa y atravesado por los ríos Ara y Arazas, el Valle de Bujaruelo tiene también otro vecino ilustre: el valle del río Ara, que se extiende hasta la localidad de Ainsa.
El Valle de Bujaruelo forma parte del término municipal de Torla-Ordesa y tiene una oferta muy amplia de actividades de montaña en el Pirineo Central, donde hay más de 20 cumbres de unos 3.000 metros, paisajes kársticas, senderos, bosques, cascadas y ríos. Además, este lugar tiene una gran importancia logística, al ser el enlace con la localidad francesa de Gavarnie, la ‘casa’ de un impresionante circo glaciar y de la cascada más alta de Europa.

Cómo llegar y cuándo visitarlo
Para llegar hasta el Valle de Bujaruelo, tienes que dirigirte, por la carretera N-260, hasta la localidad de Torla y, después, atravesar el Puente de los Navarros y el Puente de Santa Elena, hasta alcanzar el refugio de Bujaruelo, donde hay un aparcamiento gratuito para dejar el coche. Lógicamente, la mejor manera opción para llegar hasta aquí es en vehículo privado, aunque también se puede alcanzar el valle caminando a través de las numerosas rutas de senderismo que existen en el entorno. La mejor época para visitar el Valle de Bujaruelo es cuando las temperaturas son más cálidas, aunque también está muy bien visitarlo en primavera y otoño. Es precisamente en otoño cuando los colores del valle se transforman y muestran una vista espectacular de tonos ocres y amarillos. En cualquier caso, es en verano cuando las condiciones climáticas son más favorables. En invierno, se cierran en Bujaruelo rutas a causa de la presencia de hielo y nieve. Por eso, es importante consultar las previsiones meteorológicas antes de planificar las actividades de senderismo por el Valle de Bujaruelo.

Qué debes visitar y rutas recomendadas
Desde el Valle de Bujaruelo, concretamente desde el puente románico de San Nicolás, parten numerosas rutas de senderismo, casi todas sencillas, que merece la pena realizar. Hablamos, por ejemplo, de la Ruta Ornitológica que llega hasta el Puente de Oncins y que tiene un recorrido circular de 3,7 kilómetros. Se pasa por el río Ara y las vistas son espectaculares. Algo más extensa es la Ruta del Valle de Otal, de 15 kilómetros, pero que se puede acortar sin problemas. Esta caminata pasa por praderas verdes y riachuelos cristalinos. Otras rutas muy bonitas son las del Valle de Ordiso por sus paisajes salvajes; la de la Cascada del Pich, de 8 kilómetros de recorrido, y la del Ibón de Bernatuara, que llega hasta un pequeño lago de origen glaciar.

No nos podemos olvidar de una de las rutas más icónicas, la que conduce hasta la Brecha de Roland, una espectacular formación rocosa cargada de leyendas. Es una opción muy interesante porque se camina junto a picos majestuosos y con vistas que dejan casi sin aliento.
Torla y el Mirador de la Rolande
Si hay tiempo, recomendamos aprovechar el viaje para disfrutar de las múltiples opciones que brinda al visitante este singular valle del corazón del Pirineo Aragonés. Es muy aconsejable acercarse hasta el Mirador de la Rolande por sus impresionantes vistas panorámicas entre montañas. Es el momento de practicar de forma intensiva el arte de la fotografía.

Otra posibilidad es adentrarse en el encantador pueblo de Torla, para conocer la arquitectura y la cultura locales. Se trata de una localidad de calles empedradas, casas de piedra y tejados de pizarra que se siente orgullosa de ser la puerta de entrada al valle de Bujaruelo.
