52 kilómetros separan Palma de Mallorca de Manacor, es decir, 45 minutos en coche o una hora de tren. No obstante, su centro histórico y su término municipal bien merecen el desplazamiento, ya que este área levantina concentra parajes naturales únicos, como las cuevas del Drach y el puerto natural de Porto Cristo, albergando también el innovador museo del tenista Rafael Nadal, considerado el gran hijo predilecto de la población.
- La fundación de Manacor
- Las cuevas dels Hams y las del Drach
- El Museo de Rafael Nadal
- El legado patrimonial de Manacor
- Dónde comer en Manacor
La fundación de Manacor
Los primeros indicios de vida humana en la zona se remontan aproximadamente al 2000 a. C. Más tarde, los romanos poblaron dicho sector, resultando bastante probable que el origen de la actual ciudad manacorense sea previo a la dominación islámica. Sin embargo, fue el rey Jaume II, ya a inicios del siglo XIV, quien la constituyó en villa, adquiriendo en 1912 el título de población debido al considerable aumento demográfico que había experimentado en la última etapa.
Hoy Manacor es un próspero municipio situado a 12 kilómetros de la costa en el que conviven felizmente ciudadanos autóctonos y vecinos llegados de diferentes naciones. A continuación repasaremos algunos de los puntos de interés más significativos de la zona.
Las cuevas dels Hams y las del Drach
La composición calcárea del territorio insular ha propiciado la creación de espectaculares cuevas concebidas como catedrales naturales repletas de estalactitas y estalagmitas. Destacan entre ellas las cuevas del Drach, con sus 25 metros de profundidad máxima y uno de los lagos subterráneos más grandes del planeta —el lago Martel, en el que los espectadores pueden asistir a un breve concierto de música clásica—; así como las vecinas cuevas del Hams, que fueron las primeras en abrirse al público en España, en 1910. El recorrido por las cuevas del Hams permite, además, profundizar en la historia de la isla mediante un documental —que se emite en la cueva Azul— y apreciar todo el esplendor de las composiciones pétreas en forma de anzuelos (hams, en mallorquín) gracias a su moderna iluminación LED.

El Museo de Rafael Nadal
Este complejo, cuyo nombre oficial es Rafael Nadal Museum Xperience, es mucho más que un simple tributo al tenista más célebre de Manacor, quien, al mismo tiempo, está considerado uno de los mejores deportistas españoles de la historia. Su museo cuenta con dos grandes secciones: la sala Experiencias, que dispone de modernos simuladores para que el visitante pueda poner a prueba sus habilidades en diferentes deportes, como remo, hockey o ciclismo de montaña; y la sala Exposición, que recorre la exitosa trayectoria deportiva de Nadal desde su infancia hasta convertirse en el ganador de numerosos Grand Slams.
El legado patrimonial de Manacor
Entre los ejemplos más representativos del patrimonio manacorí sobresale la iglesia de Nostra Senyora dels Dolors, una obra diseñada a finales del siglo XIX por el ingeniero José Barceló y situada en pleno corazón de la localidad. Su altísimo campanario se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles de las postales de Manacor, presentando el mismo lenguaje neogótico que el resto de la construcción. También merece la pena acercarse a la iglesia de San Vicente Ferrer, emplazada asimismo en el centro de la población, y admirar su hermoso claustro gótico, el cual se conserva bastante bien pese a haber sido utilizado como oficina de telégrafos y cárcel tras la desamortización. Otros puntos de interés en la localidad son la torre del Palacio Real, único elemento preservado de la residencia construida en tiempos de Jaume II, y el Museo de Historia de Manacor, situado en el elegante edificio de la torre del Enagistes, a las afueras de la ciudad y a tan solo unos metros del citado museo de Rafael nadal.

El yacimiento de S’Hospitalet Vell
A muy escasa distancia del núcleo urbano de Manacor, junto a la carretera de Cales de Mallorca, se encuentra este complejo arqueológico. La particularidad es que muestra ejemplos constructivos de dos épocas diferentes de la Prehistoria mallorquina.
Por un lado, están los restos de cuatro navetas levantadas durante la Edad de Bronce, unos 2.000 años antes de nuestra era. Por otro, y muy próximo, hay un talayot de la Edad de Hierro, que es uno de los más singulares de Mallorca. También se puede admirar una sala hipóstila y varias casas cuyos orígenes se prolongan hasta la llegada de los romanos a la isla.
El puerto de Mancacor (Porto Cristo)
El puerto natural de Manacor es el que hoy se conoce como Porto Cristo, en torno al cual ha crecido esa conocida localidad turística, dependiente administrativamente de Manacor. Tiene su origen en el siglo XIII, cuando se repobló la zona tras la Reconquista cristiana. Durante siglos esta fue una de las más importantes vías de intercambio económico para Manacor.
Ahora los amarres de Porto Cristo lo que acogen es, sobre todo, embarcaciones deportivas y de recreo, aparte de algunos llauts de pesca tradicional, que cada día salen a faenar en aguas del Mediterráneo.
Basílica Paleocristiana de Son Peretó
El valor de este yacimiento es que alberga los restos paleocristianos mejor conservados de Mallorca. Corresponden a una pequeña iglesia de tres naves, que debió tener una planta en forma de rectángulo de 18×12,7 metros y que estuvo en activo entre los siglos V y VII de nuestra era.
Lo que hoy se puede admirar es la base de sus muros, a base de piedras irregulares, aunque talladas, de mediano tamaño. Pese a sus dimensiones, se cree que en su momento pudo albergar hasta 400 fieles, siendo el templo de mayor tamaño de la isla.
Playas de Manacor
Sí, otra de las grandes bazas de Manacor es su litoral, pues dispone de un total de 9 playas y 16 calas. Entre tanta variedad, es lógico que no sepáis hacia dónde fijar el rumbo. Por ello, os lo ponemos fácil sugiriéndoos cuatro alternativas:
Cala Manacor o playa de Porto Cristo
Se halla a tan solo 12 kilómetros del centro de Manacor y es una de las opciones más cómodas, pues cuenta con todo tipo de servicios y presenta un fácil acceso —también para personas de movilidad reducida—. Además, poder bañarse en este encantador puerto natural, considerado uno de los más bonitos de Europa, es un verdadero lujo.
Cala Morlanda
Si bien resulta más incómoda —es estrecha y hay que descender al agua por unas escaleras de roca—, se trata de una alternativa ideal para quienes busquen rincones bellos y poco masificados.
Cala Varques
Ocurre algo similar con esta cala virgen, pues para llegar hasta ella es necesario caminar cuatro kilómetros. Sin embargo, cuando estéis disfrutando de su fina arena y de su agradable entorno vegetal seguramente penséis que el esfuerzo ha valido la pena.
Es Caló Blanc
Dejamos para el final una propuesta diferente: una cala que posee un puente natural de piedra. Esta curiosa formación era, en su origen, el ingreso a una cueva cuya bóveda se hundió.
Vía Verde de Manacor a Artà
Esta ruta senderista y ciclistas, apta también para personas con movilidad reducida, es la primera vía verde de las Islas Baleares. Aprovecha el trazado del ferrocarril que comunicó ambas localidades durante muchas décadas del siglo XX y hasta el cierre definitivo de la línea, a finales de la pasada centuria.
El recorrido total es de 29 kilómetros, pasando por los núcleos de Sant Llorenç des Cardassar, Son Carrió y Son Servera. También por un puente y tres túneles. Todo ello en medio de un atractivo paisaje en el que se suceden terrenos de cultivo y los característicos bosques de vegetación mediterránea.
Dónde comer en Manacor
Si queréis cerrar una escapada perfecta recreándoos en los sabores de la cocina típica mallorquina, aprovechad vuestra estancia en Manacor para degustar sus reconocidos vinos y aceites, así como sus dulces estrella: los suspiros.
Por último, os dejamos un par de recomendaciones para comer o cenar en el centro de Manacor:
Somnis Espai Gastronòmic
Es el restaurante del joven chef Enrique Cañete, quien aboga por que el comensal no solo disfrute por medio del gusto, sino también a través del resto de los sentidos. Por ello, su original propuesta mezcla gastronomía, música y arte. Sus raviolis y el tartar de atún tienen gran acogida, acompañados, como no podría ser de otra forma, por excelentes vinos.
Factoria Restaurant
El establecimiento de Tomeu Bauzà se autodefine como “una fábrica de creatividad culinaria”, si bien su prioridad es potenciar el sabor de los productos. Es una buena alternativa para los amantes de la cocina fusión y ofrece, además, una correcta relación calidad-precio.
Patrimonio, cueva espectaculares, cocina de autor y playas únicas… Como ves, Manacor reúne todos los requisitos para convertirse en una de las visitas obligadas en vuestro recorrido por la isla balear.
