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Dónde comer en Triana, toda una tentación

En Triana cautiva la belleza de sus paseos junto al río, el ambiente bullicioso y alegre y, sin duda, la gastronomía. Imposible irse de este barrio sin haber probado su comida. En las coloristas calles de esta zona de Sevilla, a orillas del Guadalquivir, los restaurantes y bares de tapas se convierten en toda una tentación. Aguardan al viajero, deseoso de disfrutar de sus exquisiteces.

La oferta culinaria es amplia y variada. Hay locales para todos los gustos. Se puede optar por la pequeña tasca, el restaurante de toda la vida o el lugar de moda. Degustar los platos típicos de la capital andaluza y dejarse sorprender por propuestas más creativas es posible en este rincón privilegiado, lleno de autenticidad y cuna del flamenco.

Selección de restaurantes, empecemos por el Mercado

El famoso Mercado de Abastos, en la plaza del Altozano, es un lugar idóneo donde percibir el ambiente del barrio de Triana y aproximarse  a su gastronomía. Este enclave, donde los vecinos hacen la compra y se reúnen para tomar unas tapas, está cargado de Historia. Construido en 1823, y remodelado en 1922, en sus bajos están los restos del Castillo de San Jorge, antigua sede de la Inquisición.

Junto a los distintos puntos de venta de frutas, verduras, pescados y carnes, se sitúan espacios culinarios que merece la pena conocer y que presumen de elaborar sus platos con los productos más frescos a mano. Los devotos del jamón ibérico no deberían perderse el Bar La Muralla. En este lugar también es muy solicitado el pescaíto frito y las ortiguillas. Ofrece calidad a precios aceptables.

 

 

Si se tiene capricho por un buen arroz, el lugar es la Arroceria El Criaito, un pequeño local que apuesta por la cocina familiar y tradicional andaluza. Además de arroces, en su carta destacan los guisos sanluqueños y las tortillitas de camarones. Se puede tapear en la barra u ocupar una mesa, lo mismo que en Tapincho, un lugar muy popular, donde son muy solicitadas las chuletitas de cordero y las croquetas de foie y de marisco.

Restaurante en Triana

Si se buscan otras opciones, en el Mercado de Abastos también destacan La Casa Fundida, especializada en fondues de queso, y la Ostrería & Sushi De Mercado, un puesto donde probar ostras, caviar, sushi, tartar, erizos de mar y carpaccio de gambas, entre otras opciones.

Restaurantes en Triana, gran variedad de entornos y sabores

Si algo no escasea en el barrio de Triana son los buenos restaurantes. El viajero puede dejarse llevar por el olfato y entrar en cualquiera de los muchos locales que se va encontrando por el camino. Hará bien, en este caso, en dirigirse a la popular calle Betis y sus cercanías. Pero si le cuesta elegir o si lo suyo es la planificación, hará bien en tomar nota de las direcciones de unos cuantos establecimientos que gozan del favor de los amantes de la gastronomía

En las listas de recomendaciones nunca falta Las Golondrinas. Se encuentra cruzando el puente de Triana, a la derecha, en la calle Antillano Campos. Como en casi todos los establecimientos de la ciudad, se puede tapear o comer a la carta. Los trianeros no se pierden las puntas de solomillo. También son muy solicitados los champiñones a la plancha y los chipirones.

Otra opción muy interesante es El Bistec, de los restaurantes más frecuentados por la gente del barrio. Tres generaciones de una misma familia han llevado las riendas de esta casa de comidas en la calle Pelay Correa, 34. Goza de mucha solera y se distingue por su decoración típicamente sevillana, con azulejos, macetas y cuadros taurinos. En su carta destacan los calabacines fritos, las tortillitas de bacalao y la paloma en salsa.

Pescaíto frito y otras opciones

Si lo que apetece es degustar pescaíto frito, uno de los mejores lugares es la Freiduría Reina Victoria. En este pintoresco local, de ambiente típico y familiar (calle Rodrigo de Triana, 51) no decepcionan sus variadas frituras, la merluza rebozada, las croquetas, las puntillitas y las huevas. Un clásico consiste en comprarse un “papelón de pescao frito” y comerlo mientras se pasea por el barrio.

Entre los establecimientos más conocidos de la zona, destacan, además, el Casimiro y la Blanca Paloma. El primero está en la antigua carretera de Coria y su carta se distingue por la mezcla de distintas tradiciones culinarias. Hay platos gallegos, sevillanos y hasta las típicas papas arrugadas canarias. El establecimiento también está especializado en la brasa. El segundo se encuentra en la calle San Jacinto, a pocos pasos del puente de Triana y la calle Betis y es una opción estupenda para tapear o sentarse en el comedor. Las espinacas con garbanzos, los boquerones al limón, las croquetas de carabineros y los tallarines de sepia con tinta de calamar, son algunos de sus platos estrella.

A la lista conviene añadir Casa Cuesta, en la calle Castilla. Abrió sus puertas en 1880 y destaca por su decoración tradicional con murales retro y alicatados finos. Ofrece un variado y rico menú de comida andaluza, con platos destacados como los  camarones con huevo o el ajoarriero.

Restaurantes con vistas al Guadalquivir

Las vistas que depara el barrio de Triana son indudablemente un motivo de peso para optar por un restaurante desde el que poder contemplar el Guadalquivir y todo el entorno de Sevilla, con sus tejados y de fondo La Giralda. Aquí ocupa un lugar de honor el Río Grande, en la orilla del río, en la calle Betis, con la Torre del Oro cerca.

Cocina tradicional y creativa se fusionan en este establecimiento que cuenta con distintos espacios. Resulta ideal para quienes busquen un ambiente selecto y una comida más sofisticada. Se puede comer en su terraza o disfrutar en el área de la tapería de especialidades clásicas con un toque de originalidad. Entre sus propuestas: el pastel de calabacín con mozzarella y bacon, las patatas chips rellenas de cola de toro o los corazones de alcachofa confitadas.

Triana

Barrio de Triana

También magníficas vistas del río y de la ciudad acompañan a quienes visitan Abades Triana (calle Betis, 69), un restaurante con amplias cristaleras y ambiente moderno, al igual que su carta. Es muy frecuentado por las parejas, que disfrutan aquí de románticas cenas, y también es uno de los lugares preferidos para comidas de empresa. Cuenta con una variada carta de entrantes, carnes y pescados, en la que los sabores tradicionales andaluces se enriquecen con aportes innovadores. Y si lo que se busca es un local más tradicional, está la opción del Kiosko de las Flores, también en la calle Betis, que ofrece muy buen pescaíto frito.

Selección de Bares y Tapas en Triana, para todos los gustos

En Triana, cuna flamenca y taurina, el tapeo es una costumbre muy arraigada. Las barras de sus restaurantes son toda una tentación y hay rutas de bares que siguen los lugareños y que cautivan a los turistas. Las paradas son obligadas en distintos puntos de la calle Betis, Alfarería y Castilla. En ellas se concentran muchos locales que ofrecen exquisitas tapas acompañadas de las bebidas propias de Sevilla: el rebujito, el fino o la manzanilla.

Entre los establecimientos más frecuentados por los trianeros se encuentra Paco España, en la calle Alfarería. Su ensaladilla, las chacinas y croquetas de puchero son tapas que gozan de gran aceptación. El espacio cuenta con terraza y es muy visitado por grupos de amigos.

Casa Ruperto (Avenida Santa Cecilia, 2) también es muy conocido en la zona. En esta tasca típica, los platos de la cocina sevillana son las estrellas. Las codornices fritas (“los pajaritos”) son muy solicitadas. Y también los caracoles, las cabrillas y montaditos. Suele estar lleno, por lo que se recomienda llegar antes de las horas punta. Y lo mismo sucede en Pura Tasca, en la calle Numancia. Es un bar típico y sencillo. Ofrece especialidades tradicionales de la cocina andaluza, a las que se añade un toque renovado y exótico. El arroz meloso de setas y trufa, la ensaladilla o las piruletas de chorizo, son muy solicitados.

Otras opciones son: Casa Gago (Lucía de Jesús, 2), con sus clásicos flamenquines, sus tortillas de berenjena y sus huevos fritos con patatas y tomate frito. Y Bicho Malo, en la calle Callao, al lado del Mercado. Está especializado en tapas modernas elaboradas con ingredientes de calidad. Las hamburguesas de novillo y el atún rojo gozan de mucho éxito.

 

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