El desierto de Agafay sorprende por sus paisajes abiertos y su cercanía a Marrakech, ofreciendo un entorno distinto donde hacer una pausa y disfrutar de la gastronomía local en plena naturaleza.
Tras el traslado desde tu alojamiento, llegarás a un campamento donde una jaima bereber acoge la experiencia en un ambiente sencillo y auténtico. Este tipo de espacios, tradicionales en la cultura nómada, permiten vivir el desierto desde una perspectiva más cercana.
Durante el almuerzo, se sirven platos típicos de la cocina marroquí como tajín —o cuscús en determinados días— acompañados de ensaladas locales y fruta fresca. Una propuesta basada en recetas tradicionales que reflejan los sabores característicos de la región.
El ritmo pausado del entorno invita a disfrutar de la comida sin prisas, en un paisaje donde el silencio y la amplitud marcan la diferencia frente a otros escenarios más concurridos.
Entre el calor suave del aire, los tonos ocres del terreno y el tiempo detenido alrededor de la mesa, Agafay se convierte en un lugar que se saborea con calma y se recuerda sin necesidad de artificios.
Mínimo por reserva: 2 personas / Máximo por reserva: 50 personas
Mínimo por reserva: 2 personas / Máximo por reserva: 50 personas
