Desde el aire, Marrakech y sus alrededores revelan una dimensión completamente distinta. Al amanecer, el vuelo en globo aerostático ofrece una vista amplia que abarca palmerales, campos y las primeras siluetas del Atlas, en un momento del día donde la luz transforma el paisaje.
La experiencia comienza temprano con el traslado al punto de despegue. Mientras el globo se prepara, podrás observar el proceso y disfrutar de una bienvenida con té antes de la sesión informativa. Ya en el aire, durante aproximadamente 60 minutos, el entorno se despliega con calma bajo tus pies, marcando un inicio pausado para la jornada.
Tras el aterrizaje, se sirve un desayuno tradicional marroquí, poniendo el broche a la experiencia aérea antes de continuar el día.
Por la tarde, el escenario cambia hacia el desierto de Agafay, donde comienza una segunda parte más dinámica. A bordo de un quad, recorrerás pistas abiertas y zonas pedregosas, explorando el terreno con mayor intensidad. La actividad se completa con un paseo en camello, que permite descubrir el entorno desde un ritmo más tranquilo, junto a una pausa para tomar té marroquí.
Al caer la noche, la jornada culmina con una cena tradicional en un campamento saharaui. El ambiente, marcado por la quietud del desierto y el cielo abierto, crea un entorno propicio para cerrar el día con calma.
Desde el silencio suspendido del vuelo hasta la luz tenue del campamento en Agafay, el recorrido deja la sensación de haber vivido Marruecos en distintos planos, como si cada momento perteneciera a un paisaje diferente.
Mínimo por reserva: 1 persona
Mínimo por reserva: 1 persona
