Dicen que el que fuera primer ministro de Reino Unido, Winston Churchill, cayó rendido a la belleza de Câmara de Lobos cuando viajó por primera vez a Madeira. Se instaló allí e intentó por todos los métodos captar en sus pinturas la luz reflejada en un mar que guió a los portugueses a esta increíble joya. De hecho en este puerto se creó el primer asentamiento de toda la isla.
- Historia de la localidad de Câmara de Lobos, el corazón de Madeira
- Dónde está Câmara de Lobos y cómo llegar por carretera
- Qué podrás ver en tu visita: los barcos y la historia
- Dónde comer en Câmara de Lobos el pez sable negro
- Qué podrás ver en los alrededores: un cabo y el corazón de un volcán
Historia de la localidad de Câmara de Lobos, el corazón de Madeira
La bahía de Câmara de Lobos es una entrada casi natural que atrajo al portugués que colonizó Madeira en 1419. Allí fue donde João Gonçalves Zarco pisó por primera vez esta increíble isla y donde creó el primer asentamiento de toda Madeira.
Él mismo vivió en Câmara de Lobos desde 1420 hasta 1424 disfrutando de los regalos que da la tierra y el mar en este punto. De hecho, bautizaron este lugar como Câmara de Lobos debido a la cantidad de focas o leones marinos que se tumbaban en su ensenada a descansar mientras otras se lanzaban al agua tranquilamente.
El municipio fue elevado al rango de parroquia en 1430 y sigue conservando un aura histórica que se refleja en su importante patrimonio monumental como la capilla de Nossa Senhora da Conceição, fundada en el siglo XV, el antiguo convento de São Bernardino, del año 1425, o la iglesia de São Sebastião, levantada en el siglo XVI.
Dónde está Câmara de Lobos y cómo llegar por carretera
Este municipio está ubicado en el sur de Madeira, a unos cinco kilómetros de Funchal, la capital. Se trata de uno de los mayores asentamientos de la isla ya que consta de cuatro parroquias muy importantes como son el Estreito de Câmara de Lobos, Curral das Freiras, Jardim da Serra y Quinta Grande.
La mejor forma de llegar es en taxi o con vehículo propio, ya sea en coche o en moto, aunque también podemos utilizar la línea de autobuses que une este punto con Funchal de forma regular a lo largo del día.
Qué podrás ver en tu visita: los barcos y la historia
Un simple paseo por Câmara de Lobos te transporta a la Madeira más auténtica, a la que conserva su esencia histórica entre casas de pescadores, bares y las famosas xavelhas, que no son otra cosa que los típicos barcos de colores que juguetean con el mar anclados en la orilla.
De este sereno paisaje se enamoró Winston Churchill, el que fuera primer ministro de Reino Unido, que viajó a las islas en 1950 y se quedó un tiempo en Câmara de Lobos para tratar de entender la perfección de un paisaje imperfecto desde el mirador de Espírito Santo.
En este lugar pintó uno de sus cuadros más famosos.
Pese a los cambios que ha sufrido la isla, la bahía de Câmara de Lobos ha sabido mantener su ancla al pasado y convertir un paseo entre sus animadas calles en una delicia.

No te puedes perder el puerto y el fresco que representa a una foca que le da nombre al pueblo.
Ayudan a crear esta sensación de paz algunos de sus monumentos históricos más importantes, como la famosa Capela de Nossa Senhora da Conceição, conocida como la de los Pescadores, y las increíbles pinturas del techo.
Dónde comer en Câmara de Lobos el pez sable negro
El plato más famoso de Câmara de Lobos es el pez sable negro, que a pesar de su aspecto larguilucho tiene una carne blanca muy sabrosa que se sirve rebozada. Esta delicia se puede comer en muchos de los bares y restaurantes que se encuentran en la zona histórica acompañada de una pocha, una bebida que se hace con miel y limón.
Entre los más populares está la Vila do Peixe, donde se puede probar todo lo que sale del mar en esas costas, tanto pescado como marisco. También está O Lagar, típica casa de comida portuguesa, y Vila da Carne, donde probar otro tipo de especialidades.
Pero si buscamos un sitio pequeño y muy acogedor, está el Farol Verde, un restaurante auténtico y visitado por los lugareños.
Qué podrás ver en los alrededores: un cabo y el corazón de un volcán
Uno de los atractivos cercanos es cabo Girão, el promontorio más alto de Europa con 580 metros de altura. Lo más famoso es la plataforma de cristal suspendida que se ha convertido en el mirador más visitado de la isla ya que las vistas son espectaculares.
Otra de las visitas obligadas es Curral das Freiras, un pueblo ubicado en el fondo de un cráter de volcán rodeado de imponentes picos de montañas. Hasta ese lugar huyeron unas monjas en 1566 y fundaron el convento de Santa Clara, escondido de los ataques de los piratas.
