Situada entre grandes mecas del turismo el País Vasco Francés, como San Juan de Luz, Hendaya o Bayona, Ciboure es una localidad que vive a la sombra de estos gigantes, pero que bien merece una visita por su casco histórico repleto de casitas de madera, por sus puertos pesqueros, por sus playas y por el entorno natural que existe en los alrededores.
Llegar a Ciboure (Zuburu) es un gran descubrimiento para el viajero. Aunque su tamaño es pequeño, hay mucho que visitar en esta pequeña población tan pegada a San Juan de Luz, desde donde se puede llegar caminando por el Puente de Charles de Gaulle y alcanzar Socoa, donde se halla una histórica fortaleza y las mejores playas de la localidad. Todos los domingos, en Ciboure se organiza un mercado de gastronomía y productos de la tierra, donde se puede encontrar de todo: verduras, embutidos, quesos, dulces, etc.
Con aproximadamente 7.000 habitantes, Ciboure es célebre también por ser la localidad natal del compositor Maurice Ravel (1875-1937), autor del icónico ‘Boléro’ y considerado ‘el arquitecto de la música clásica’.
- Historia de Ciboure
- Qué ver en Ciboure
- Paseo Marítimo y playas en Ciboure
- Dónde comer y gastronomía tradicional
- Rutas y actividades cercanas
Historia de Ciboure
Ciudad de marineros y artistas, Ciboure ha tenido un agitado pasado. Aunque tuvo su gran época de esplendor en el siglo XVII, lo cierto es que al tratarse de una población fronteriza ha vivido numerosos episodios vinculados a los conflictos que han enfrentado a lo largo de los siglos a Francia y España. Testigos de este belicoso pasado son el fuerte de Socoa y la torre de Bordagain. Hay que recordar que la independencia administrativa de Ciboure se obtuvo en 1603, algo más tarde que los pueblos colindantes.

Qué ver en Ciboure: iglesia, puerto y casas vascas
¿Qué ver en Ciboure? Hay mucho que explorar, a pesar de tratarse de una localidad de unos 7.000 habitantes. Existen varios espacios que conviene descubrir. Además del casco histórico del pueblo, que tiene mucho encanto, conviene detenerse en la Iglesia de San Vicente (Église Saint-Vincent), un templo que fue construido en el siglo XVI y que es una de las iglesias más bonitas del País Vasco. Su estructura es monumental y cuenta con un gran órgano, un retablo espectacular, un suelo de madera impresionante y otras joyas artísticas.
Otro destino imprescindible en Ciboure es la Casa Ravel, el lugar donde nació el compositor que firmó el célebre y universal ‘Boléro’. Se trata de un edificio del siglo XVII cuya arquitectura tiene un marcado estilo holandés, ya que fue construido por un comerciante que había visitado Ámsterdam y que se quedó prendado allí de sus casas tradicionales.

Es obligado darse un paseo por el Puerto de Ciboure, repleto de barcos y con elementos históricos, como el Puente Charles de Gaulle, el Convento de los Recoletos, del siglo XVIII, y un faro diseñado por el arquitecto André Pavlovsky.
El Ayuntamiento de la localidad es uno de esos edificios singulares en los que hay que detenerse, al hallarse en una antigua casona nobiliaria, de las muchas que hay en Ciboure. Se podría decir que este pueblo es un auténtico museo al aire libre, con los típicos caseríos vascos, cuyas fachadas están atravesadas por entramados de madera de vivos colores. Es imprescindible recorrer la Rue de la Fontaine para disfrutar de esta arquitectura típica.
Paseo Marítimo y playas en Ciboure
La visita a Ciboure no estaría completa sin recorrer el Quai Maurice, el paseo marítimo desde el que se divisa una excelente panorámica de la vecina San Juan de Luz y de las propias casas de Ciboure. Y para terminar, merece la pena recorrer las playas de agua transparente y arena fina de Socoa, ubicadas al final de Ciboure. Y también el puerto de Socoa, donde en los años 30 del pasado siglo hubo una escuela de vela en la que hizo prácticas nada menos que Charles Chaplin. Por último, ya sólo queda acercarse al fuerte de Socoa, una fortaleza del siglo XVII que fue construida para defender la bahía de San Juan de Luz de los ataques piratas.

Dónde comer y gastronomía tradicional
Además de ser un destino turístico por su patrimonio cultural y su belleza, Ciboure también es un destino gastronómico en el que se puede disfrutar de deliciosos manjares del mar, como pescado a la parrilla, mariscos y pintxos tradicionales. Es obligatorio probar sus ‘chipirones en su tinta’ y el ‘bacalao al pil-pil’.
Hay bastantes restaurantes para elegir en Ciboure, ya que estamos ante una localidad de un entorno muy turístico que atrae a muchos visitantes y excursionistas. Uno de los más recomendables es Chez Margot, donde se sirve cocina tradicional con toques de creatividad. Es un lugar muy tranquilo y con mucho encanto que, además, tiene una bonita terraza con vistas al Fuerte de Socoa y a San Juan de Luz. Hay muchos más restaurantes gastronómicos con renombre, como Chez Mattin, Arraina, Le Socowa, Ekaitza Ciboure, Bistrot Le Jeu de Paume y Arrantzaleak. Y por supuesto hay sidrerías, pizzerías, tabernas y bares.
Rutas y actividades cercanas
Si quieres profundizar en el entorno natural de Ciboure, hay muchos espacios para descubrir, especialmente para los que amen los deportes al aire libre. Se pueden dar largos paseos por la costa, hacer un curso de surf o practicar senderismo por los caminos que bordean las colinas de Bordagain. Hay que recordar también que estamos a un paso de San Juan de Luz, de Bayona, de Hendaya y, también, de la frontera española con todos los encantos del País Vasco español.
