La Reserva Natural de Muniellos es un destino que los apasionados de la naturaleza tienen que visitar en Asturias. ¿La razón? En su interior, se encuentra el primitivo bosque astur, por lo que es posible hacer un viaje al pasado al adentrarnos en este espacio natural para descubrir cómo eran los bosques del Cantábrico hace cientos de años. Aquí la presencia del hombre es nula, por lo que la interacción del ser humano en el paisaje no existe.

Situado en el extremo suroccidental de Asturias, entre los concejos de Ibias y Cangas del Narcea, este bosque fue declarado, en el año 2000, Reserva de la Biosfera por la Unesco y hoy es el espacio natural más protegido de todo el Principado de Asturias. De hecho, hay que contar con un permiso especial para visitarlo y hay un cupo de 20 personas al día. Estamos ante la mayor masa forestal de Asturias y ante el mayor robledal de España, con más de 5.000 hectáreas. Acceder a Muniellos, uno de los bosques atlánticos mejor conservados de Europa, es todo un privilegio.

  1. Robles de hasta seis metros de diámetro
  2. Cómo llegar al Bosque de Muniellos
  3. Flora y fauna del Bosque de Muniellos
  4. Senderos y rutas de senderismo
  5. Información para la visita. Permisos necesarios
  6. Visitas cercanas

Robles de hasta seis metros de diámetro

En realidad, el Bosque de Muniellos integra tres montes: Valdebois, en el concejo de Ibias, y Muniellos y La Viliella, en el de Cangas del Narcea. Se trata de una impresionante reserva natural con la mayor diversidad biológica de la cordillera cantábrica, con una gran riqueza de hongos, líquenes y más de 400 especies de setas. Hay robles de diferente tipo y de hasta seis metros de perímetro, hayedos, abedules, acebos y tejos. También hay especies de ribera, como el fresno, el álamo, el avellano, el serbal y el boj. Dicen los especialistas que es un bosque infinito.

Muniellos se encuentra sobre un sustrato de unos 500 millones de años y su origen glaciar se puede constatar en las lagunas del Pico de la Candanosa, escondidas entre valles, senderos y montañas. Llegar hasta ellas es una de las prácticas preferidas de los montañeros, que sueñan con subir a las lagunas La Peña, Grande, Fonda y La Isla. Todas ellas reflejan en el agua las tonalidades del bosque y están por encima de los 1.400 metros de altitud y rodeadas de un circo de cumbres.

Muniellos
Hayedo en otoño en el bosque de Muniellos, Asturias, España.

Cómo llegar al Bosque de Muniellos

Para llegar hasta el Bosque de Muniellos (Asturias), hay que dirigirse hasta Cangas del Narcea y alcanzar Ventanueva. El acceso principal se realiza desde la carretera comarcal AS-211, que enlaza con la AS-15 a la altura de Ventanueva y se dirige a San Antolín de Ibias por el Puerto del Connio. A sólo tres kilómetros de Ventanueva, se halla el pueblo de Moal, desde donde parte un camino que conduce, tras cuatro kilómetros, hasta Las Tablizas. Aquí, tras pasar los pertinentes controles de acceso, comienza la visita a la reserva natural.

Flora y fauna del Bosque de Muniellos

Los amantes de la naturaleza tienen en el Bosque de Muniellos un paraíso. Aquí vive el oso pardo cantábrico, porque encuentra en esta zona las condiciones adecuadas para su desarrollo y supervivencia. El lobo también puebla estos montes y se alimenta de otras especies del bosque, como el jabalí o el corzo. No es fácil ver a estos animales escurridizos, que huyen de la presencia humana, pero sí es posible observar la muda del pelaje del zorro en otoño, cuando las ardillas y los urogallos cambian su dieta y se atiborran de los frutos del bosque: arándanos, moras, avellanas o bellotas.

Muniellos
Bosque verde con arroyo en reserva de la Biosfera Muniellos, Asturias

Otro de los fascinantes secretos de Muniellos es su gran tipología de hongos y setas, la mayoría comestibles. Dicen que hay más de 400 especies diferentes y algunas de ellas integran el catálogo de Especies Amenazadas de la Flora del Principado de Asturias. En cualquier caso, Muniellos es conocido por ser el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa. Pero también hay tejos, arces, avellanos, etc. Incluso hay una especie endémica, el ranúnculo de Muniellos.

Hay que recordar que en Muniellos llueve mucho y eso facilita la regeneración constante del bosque.

Senderos y rutas de senderismo

Las rutas de senderismo de Muniellos comienzan y terminan en el Centro de Recepción de Visitantes, en Las Tablizas, donde también se puede contratar a un guía acreditado.

Existe un paseo sencillo, ideal para familias con niños o personas con dificultades, de 1,2 kilómetros, que se adentra en el bosque siguiendo el cauce del Candanosa, una experiencia que sirve, al menos, para sentirse en el corazón del robledal.

La más recomendable es la Ruta del Río, una ruta que llega hasta las Tres Cruces, pero que continúa con la subida a las lagunas glaciares, pero esto exige estar en buen estado físico.

Muniellos
Ruta de la madera en el bosque. Parque natural de Muniellos. Asturias

Y si lo tuyo no es caminar, puedes acercarte hasta el Mirador de la Candanosa o visitar el Centro de Interpretación de Muniellos, un edificio de una singular arquitectura que cuenta con exposiciones, área de descanso y cafetería.

Información para la visita. Permisos necesarios

Hay que recordar que sólo 20 personas pueden acceder cada día a la Reserva Natural de Muniellos. Cada 15 de diciembre, se abren las inscripciones anuales para visitar este patrimonio natural de Asturias donde habitan en Muniellos osos pardos, lobos y corzos. También se puede solicitar el permiso por Internet de forma gratuita en el portal del Principado de Asturias o por teléfono en el número 985 279 100. Cada solicitud debe ir acompañada del nombre, apellidos y número de DNI de cada miembro del grupo. En caso de no presentarse antes de las 10:00, se liberan las plazas y no se puede volver a solicitar el acceso durante toda la temporada. Es importante saber que no se admiten mascotas.

Visitas cercanas

Se puede aprovechar la visita al Bosque de Muniellos (Asturias) para explorar otros atractivos de Cangas del Narcea, el municipio de mayor extensión de Asturias, con más de 800 kilómetros cuadrados. Por ejemplo, aquí se encuentran las únicas vides asturianas. También merece la pena visitar, a dos kilómetros de Cangas, el Monasterio de Corias, conocido como ‘el Escorial asturiano’, la obra monumental más importante del concejo. Y por supuesto, es importante adentrarse en la capital del municipio, Cangas del Narcea, para ver la iglesia de Santa María Magdalena, buen ejemplo del barroco asturiano, o los palacios de Peñalba (siglo XVIII) y de Sierra-Pambley (siglo XVI).

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Cangas del Narcea