La mayoría conoce El Ejido por ser la gran huerta de Europa. Sin embargo, junto a sus famosos invernaderos podemos encontrar unas playas grandes y populares y un entorno natural muy especial, como el del Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar y los famosos flamencos rosas. Estas son las cosas que tenemos que hacer sí o sí en este pueblo de Almería.
- Breve historia de El Ejido: de la prehistoria a la huerta árabe
- Qué podrás ver en tu visita a El Ejido: historia y naturaleza
- Playas cercanas que conservan el auténtico ambiente marinero
- Gastronomía típica y dónde probarla: entre la tierra y el mar
- Qué ver en los alrededores: un desierto, el mar y las alpujarras
Breve historia de El Ejido: de la prehistoria a la huerta árabe
Este conocido municipio del oeste de Almería ha estado habitado desde la prehistoria. De hecho, cuenta con algunos yacimientos importantes de épocas antiguas como el de Ciavieja, donde se han documentado restos íberos, romanos y árabes.
Se sabe que ya en esa época parte de territorio se dedicaba al cultivo del cereal y el olivo, sobre todo con la llegada de los romanos y en las fértiles tierras del Campo de las Dalias.
Pero el gran empujón que lo convirtió en el próspero municipio agrícola que es hoy fue la conquista arabe y el desarrollo de su cultura durante casi ocho siglos.
Durante la existencia de Al-Ándalus, esta región se llenó de una red de acequias y norias que todavía sigue marcando el carácter de la región.

Fue esta filosofía del aprovechamiento de los recursos hídricos la que ha marcado el desarrollo de una agricultura de carácter intensivo que ha transformado a El Ejido de una pequeña pedanía dependiente de las Dalias a un municipio en clara expansión.
Actualmente la huerta de Europa, como muchos lo conocen, ha abierto las puertas a la llegada del turismo que disfruta de playas como Balerma y Almerimar, un puerto deportivo moderno, y un entorno natural increíble ya que asume parte del Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar.
Qué podrás ver en tu visita a El Ejido: historia y naturaleza
Una de las visitas obligadas en El Ejido es el yacimiento arqueológico de Ciavieja, que ofrece un viaje al pasado de una zona en la que se asentaron íberos, romanos y durante muchos siglos la civilización árabe.
Muchas de las piezas halladas en este yacimiento se pueden ver con calma en el Museo de El Ejido, donde también se exhibe una muestra de objetos tradicionales clave para entender cómo ha sido la evolución del campo almeriense y la transformación del municipio.
En pleno centro de El Ejido llama la atención el Teatro Auditorio, que acoge el ya tradicional festival de teatro que se celebra desde hace más de 45 años.
No podemos olvidarnos de los alrededores: de caminos rurales desde los que descubrir el mar de plástico y el mar Mediterráneo hasta el Paraje Natural de Punta Entinas-Sabinar, famoso por las lagunas saladas que habitan los flamencos y otras aves.

Playas cercanas que conservan el auténtico ambiente marinero
El Ejido cuenta con uno de los complejos de vacaciones más importantes de la zona, Almerimar, a unos tres kilómetros del centro y junto con una de las mejores playas. Además de la arena y el mar, también dispone de un puerto deportivo muy animado y un campo de golf que es la delicia de muchos aficionados puesto que se puede jugar casi todo el año gracias al buen tiempo.
Otro de las playas en las que podemos disfrutar de un ambiente mucho más pesquero y tradicional es Balerma, una pedanía de unos seis kilómetros de costa que siempre ha mirado más al Mediterráneo que al interior. Cuenta con una torre del siglo XVII que se levantó para vigilar la llegada de los berberiscos.
Gastronomía típica y dónde probarla: entre la tierra y el mar
En un municipio apodado la huerta de Europa no podemos dejar de probar lo que da la tierra: tomates, pimientos, pepinos o calabacines. De hecho, uno de los platos más populares es la ensalada ejidense, que recoge ese frescor vitamínico de lo que da el campo, o el pisto, que es también una forma de sacar provecho a esas verduras.
Pero estando tan cerca del mar es imposible que la gastronomía típica no se llene de pescados y mariscos como el gallo pedro, las sardinas, boquerones y jibia, las sardinas.
Entre los platos más tradicionales están el gazpacho, el ajo colorao, un guiso de pescado y pimientos secos, las migas acompañadas de sardinas y los gurullos, la comida más típica de Almería que se puede comer con conejo y caracoles o con pescado.
Entre los mejores restaurantes de la zona donde probar algunas de estas delicias están La Bodeguilla de José, un sitio de tapas y platos locales con muy buena calidad precio, o el Bella Vista, donde poder ir con toda la familia.
Si queremos simplemente tapear, podemos recorrer los bares del centro, entre las avenidas del Oasis y la Plaza Mayor, donde te ponen algo de comer con tu bebida. Y en el extremo más sofisticado está La Costa del chef José Álvarez, que es el único restaurante con una estrella Michelin de Almería.
Qué ver en los alrededores: un desierto, el mar y las alpujarras
A unos 25 minutos en coche de El Ejido está una de las zonas más desconocidas y bonitas de Almería, su Alpujarra, con pequeños pueblos que aún conservan la arquitectura morisca como como Laujar de Andarax.
Si queremos ver un paisaje completamente diferente podemos llegar al Desierto de Tabernas, a unos 50 minutos en coche, que es el único de Europa y donde se han grabado muchas películas del oeste.

Pero si queremos playa, a sólo 25 kilómetros está Roquetas de Mar, con grandes arenales y un paseo marítimo muy divertido.
