Oteando las aguas del Mediterráneo desde su imponente peñón, la localidad granadina de Salobreña es uno de los lugares más especiales del litoral andaluz. Sol y playa, historia, cultural, arte, naturaleza, gastronomía, aventura, ocio, deporte y tantas otras posibilidades confluyen en este pintoresco destino para dar lugar a todo tipo de experiencias, siempre bañadas por el inagotable encanto de la Costa Tropical de Granada.
Te contamos qué ver en Salobreña. Lo mejor que se puede hacer para visitar este pintoresco lugar de la costa granadina es olvidarse del reloj. Pasear por las callejuelas del casco histórico, disfrutar de las vistas desde el Castillo, gozar de un día de playa, probar la deliciosa gastronomía de la zona…, todo ello, y mucho más, forma parte del rico catálogo de experiencias que ofrece Salobreña, y todo ello, también, hay que vivirlo sin prisas, dejando que sean la alegría y las olas del mar quienes marquen el ritmo.
En cualquier caso, aquí te dejamos las piezas clave del puzle que forma Salobreña, desde su riqueza histórica y cultural hasta su naturaleza privilegiada. Así que toma nota, coge las gafas de sol, unas buenas zapatillas para andar, el bañador… y prepárate para descubrir y disfrutar un destino más que atractivo.
- Ruta para descubrir Salobreña en un día
- Castillo de Salobreña
- Casco histórico de Salobreña
- La Caleta
- Senda mediterránea
- Playas de Salobreña
- Mejores actividades en Salobreña
Ruta para descubrir Salobreña en un día
Son tantas las posibilidades que brinda Salobreña al viajero que resulta complicado condensarlas en una sola jornada. Aun así, vamos a intentar organizar la ruta para descubrir Salobreña en un día.
Podemos comenzar temprano dando un paseo por las estrechas y encantadoras callejuelas del casco histórico medieval de Salobreña para evitar las horas de más calor. La plaza del Ayuntamiento es un buen punto de partida para seguir, después, por el pasadizo medieval de La Bóveda, la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVI; el Castillo de Salobreña, en lo alto de la localidad, además del Paseo de las Flores y el Mirador de Enrique Morente.
Después de asumir tanta belleza y descansar de tanto ejercicio, nos hemos ganado un buen almuerzo con alguna de las recetas de la rica gastronomía local. Una excelente opción es comer en uno de los chiringuitos situados a pie de playa o en el Paseo Marítimo y disfrutar de una buena ración de pescaíto frito, por supuesto con boquerones, pulpo o espetos de sardina.
Repuestos ya del trajín de la mañana, podemos dedicar la tarde a descubrir las playas y el litoral. Una buena opción es acercarse hasta el Peñón de Salobreña, que divide las dos playas principales del municipio, la playa de la Guardia y la playa de la Charca, y, para finalizar la jornada, descubrir el Barrio de La Caleta, flanqueado por la vieja Fábrica de Azúcar del Guadalfeo, y que mantiene vivas sus raíces como antiguo barrio de pescadores.
Castillo de Salobreña
Símbolo incontestable de la ciudad, esta imponente fortificación ubicada en la parte más alta del peñón hunde sus raíces hasta el siglo X, aunque fue en época nazarí cuando comenzó a adquirir su configuración actual, que se distribuye a lo largo de tres recintos. El primero de ellos, el más interior, corresponde al antiguo alcázar hispanomusulmán y está flanqueado por cuatro torres: la Torre del Homenaje, la Torre Nueva, la Torre del Polvorín y la Torre Vieja). Por su parte, los dos recintos exteriores se construyeron ya bajo dominación cristiana, a partir del siglo XV, y fueron concebidos para cumplir funciones meramente defensivas.
Declarado Bien de Interés Cultural, el Castillo de Salobreña es uno de los monumentos más visitados de la Costa Tropical de Granada y no es para menos. Desde sus torres, almenas y murallas hasta sus plazoletas y jardines, este conjunto palaciego y militar ofrece un interesantísimo relato pétreo sobre la historia de Andalucía y, por supuesto, de España. Además, las vistas que se pueden contemplar desde el Castillo, tanto del casco antiguo de la ciudad y las sierras a sus espaldas como de la vega y el mar en la dirección contraria, son, simplemente, espectaculares.

Información práctica para la visita al Castillo. El acceso al Castillo de Salobreña requiere subir a pie, desde el pueblo, una empinada colina, así que no es accesible para personas con movilidad reducida. El horario de visita se modifica según la estación del año. Durante el verano, es de 10:00 a 13:00 y de 17:30 a 20:00 horas. Y en invierno, de 10:00 a 13:00 y de 16:00 a 17:30 horas. La entrada general incluye un código QR, descargable en el recinto, que sirve como audioguía oficial. La tarifa ordinaria es de 4 euros, pero hay precios reducidos de 2 euros para niños, estudiantes, grupos, mayores de 65 años, desempleados y personas con discapacidad. Todos los lunes por la tarde el acceso es gratuito. En verano, se puede contratar la experiencia ‘Hora Dorada’ que consiste, por 12 euros, en una visita guiada con historiadores locales, seguida de una cata de vinos de Granada y dos tapas gourmet.
Casco histórico de Salobreña
Los ecos del pasado árabe de la ciudad aún resuenan en el trazado medieval de sus rincones más antiguos. Callejuelas, estrechos pasillos y laberintos, casas encaladas que relucen bajo el sol andaluz, pequeñas plazas, fuentes, rincones salpicados de flores, iglesias e impresionantes miradores componen una serie de postales de gran belleza en lugares como el barrio del Albaycín, el barrio del Brocal, el de La Loma y el de la Fuente, entre muchos otros puntos de esta pintoresca localidad granadina.
No dejes de visitar, además del Castillo, desde luego, lugares como la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, de estilo mudéjar, edificada sobre la antigua mezquita; como el Paseo de las Flores, un lugar lleno de vida y color; como la Bóveda, un singular pasaje de origen medieval, abovedado, evidentemente, que conecta el barrio del Albaycín con la antigua Medina; como la Plaza del Antiguo Ayuntamiento, o como los miradores de Enrique Morente, Hoyo de la Frascunda y del Postigo, que se asoman a la vega y el mar desde unos cien metros de altura, ofreciendo unas vistas maravillosas.
La Caleta
A un costado de la antigua Fábrica de Azúcar del Gaudalfeo o de Nuestra Señora del Rosario –construida en 1861 y catalogada como Bien de Interés Cultural de Andalucía– se encuentra este pequeño barrio o pedanía de Salobreña, un lugar que desborda encanto marinero. Asomarse al mar desde la Plaza del Lavadero o callejear por sus empinadas cuestas son solo dos maneras de ir descubriendo los discretos matices que hacen de este rincón de Salobreña un sitio fascinante.
En La Caleta hay que tomar algo en cualquiera de sus pequeños bares o disfrutar, por ejemplo, de las Fiestas de la Virgen del Carmen, en julio, con su colorida procesión marinera. También puedes acercarte a la playa de La Caleta y la Plaza de la Guardia, con sus bares, restaurantes y chiringuitos varios, todos ellos de animado ambiente playero.
Senda mediterránea
Desde La Caleta –aunque en realidad comienza desde la playa del Peñón– puedes aprovechar para comenzar un agradable paseo por esta ruta circular de unos 5 kilómetros de recorrido que permite descubrir la Zona de Especial Conservación (ZEC) de La Caleta, un extraordinario paisaje rocoso de acantilados, barrancos y pequeñas playas, solo interrumpido por algunas urbanizaciones turísticas.
Una parada imprescindible en la ruta es la Cala del Caletón, un lugar tranquilo y de fácil acceso, ideal para darse un baño, bucear o hacer esnórquel, pescar con caña, jugar en las pequeñas piscinas naturales que se inundan con las mareas… En cualquier caso, la ruta es una buena manera de disfrutar del encanto natural de esta zona de Salobreña.
Playas de Salobreña
Salobreña es, por supuesto, sinónimo de sol y playa; de divertidos momentos de acción y, por qué no, de buenos ratos de relax y tranquilidad total sobre la arena. Así que escoge la playa que más te guste o, mejor aún, visítalas todas:
- Calas de La Caleta.– Dejando atrás la Plaza del Lavadero, en La Caleta, se accede la Zona de Especial Conservación (ZEC) y es precisamente en esa línea de acantilados rocosos donde aparecen las calas de El Caletón, El Pargo y Cambrón, tres lugares alejados del mundanal ruido y perfectos para disfrutar del entorno, pescar con caña, bucear, observar a las aves marinas…
- Playa de La Guardia.– Siguiendo en dirección norte-sur, tras superar la azucarera del Guadalfeo, esta larga playa de arena gris y gravilla, de casi un kilómetro de largo, está flanqueada por huertas y campo. Es un lugar perfecto para descansar y, también, para practicar todo tipo de deportes acuáticos. Cuenta con opciones de restauración y otros servicios, y desde 2021 está galardonada con la Bandera Azul.

- Playa de la Charca.– Separada de la anterior por el famoso Peñón de Salobreña, se extiende por unos dos kilómetros hasta la desembocadura del río Guadalfeo. Es la playa más urbanizada de Salobreña y cuenta con un agradable paseo marítimo, distintos tipo de comercios, cafeterías, restaurantes, chiringuitos y todos los servicios: duchas, aseos, salvamento, actividades acuáticas, información turística… El lugar ideal para disfrutar en familia y con amigos.
- Playa Punta del Rio.– Entre el Guadalfeo y el campo de golf Los Moriscos se encuentra esta zona de arena y grava que separa las granjas agrícolas del mar. Un entorno natural, más salvaje, rico en flora y fauna silvestre, de total tranquilidad y de algo más de un kilómetro de largo. Además, en la parte más próxima al río hay un centro de actividades acuáticas, donde también se puede comer y tomar algo.
- Playa Granada.– En el extremo sur, ya dentro del término municipal de Motril, esta larga playa vuelve a contar con todo tipo de servicios turísticos, desde parking, aseos y duchas hasta centros de actividades acuáticas y todo tipo de restaurantes, bares y chiringuitos.
Mejores actividades en Salobreña
Como buen entorno playero, este destino de la Costa Tropical granadina, que goza de 360 días de sol al año, ofrece todo tipo de actividades deportivas y de ocio para disfrutar en familia, en pareja o con amigos, tanto en tierra como sobre y debajo del agua.
- Hacer Surf en Salobreña. Acércate a Punta del Río y disfruta de los deportes de la familia surf: windsurf, kitesurf y surf, a secas. Las características de la zona permiten practicar estos deportes prácticamente todos los días del año.
- Kayak en Salobreña. Remar a la vera de los acantilados de La Caleta, descubriendo sus caprichosos perfiles, es una experiencia realmente mágica, y es solo una de las opciones que puedes encontrar en Salobreña para disfrutar de un agradable paseo en kayak y/o paddle surf.
- Paseos en barco. Salobreña también es un lugar más que adecuado para disfrutar del mar, sobre y bajo las aguas. Distintas empresas ofrecen cursos de navegación a vela, expediciones de buceo y salidas de pesca, entre otras opciones perfectas para descubrir la riqueza de las aguas que bañan la Costa Tropical de Granada.
- Senderismo y rutas en bici. Por supuesto, la ciudad también ofrece múltiples actividades en tierra, desde rutas de senderismo, como la Senda Mediterránea o la Ruta de la Chirimoya, uno de los itinerarios más populares para practicar senderismo en la vega de Salobreña, hasta itinerarios para MTB y carretera para descubrir los lugares más atractivos de la comarca.
Cómo llegar y dónde aparcar en Salobreña
Para llegar a Salobreña desde Granada, debes tomar la Autovía de Sierra Nevada A-44 hasta conectar con la costa, y si viajas desde Málaga o Almería, la Autovía del Mediterráneo A-7 hasta la salida 183. Además, la compañía Alsa tiene líneas regulares directas de autobús desde Granada, Málaga y Motril.
¿Dónde aparcar? No se recomienda llegar con el coche hasta el centro urbano. Es mejor dejar el vehículo abajo y subir a pie o en el autobús de la línea 2. Hay aparcamientos disuasorios y gratuitos en la Avenida de Andalucía, junto a la Urbanización Sue. Fuera del verano, es fácil aparcar en el Paseo Marítimo y calles aledañas. Hay un aparcamiento de pago y subterráneo bajo el Mercado Municipal (calle de Yerma) durante las 24 horas del día. Y también hay zona azul (estacionamiento regulado) del 15 de junio al 15 de septiembre y de 10:00 a 21:00 horas.
Qué más puedes ver cerca de Salobreña
En el entorno de Salobreña tienes a mano una buena selección de playas de aguas limpias, pueblos blancos con mucha historia y espacios naturales sorprendentes. Éstas son algunas opciones que puedes disfrutar:
Almuñécar
Célebre por su microclima subtropical, tiene 19 kilómetros de litoral y 26 playas, además de un legado histórico que tiene como protagonistas a los fenicios, romanos y árabes. No te pierdas el Castillo de San Miguel, de origen fenicio; las ruinas romanas de la antigua factoría de salazones de El Majuelo; la Cueva de Siete Palacios, sede del Museo Arqueológico Municipal; el acueducto romano y el Palacete de la Najarra, donde se halla la Oficina de Turismo.
La Herradura
Situada a 18 kilómetros de distancia de Salobreña, esta localidad debe su nombre a la forma de su bonita bahía, que está encajada entre la Punta de la Mona y el Peñón de Cerro Gordo. La Herradura tiene un casco antiguo con mucho encanto, con calles estrechas y empedradas, adornadas con macetas y flores. Su castillo fue construido en el siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III.
Motril
Es el segundo municipio más poblado de la provincia de Granada. Su pasado está ligado a la caña de azúcar. Por eso, cuenta con un Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar, el único ingenio azucarero que se conserva del siglo XVI. También merece la pena ver la Iglesia Mayor de la Encarnación y el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, dedicado a la patrona de la localidad. El Puerto de Motril es el único puerto comercial de la provincia de Granada.
Vélez de Benaudalla
Situado en las últimas estribaciones de la Alpujarra granadina, este pueblo blanco tiene un rico legado árabe-andalusí y un bonito entorno natural marcado por el río Guadalfeo. Merece la pena ver el Jardín Nazarí, el Castillo de los Ulloa, el Barrio Árabe y el Mirador del Rabiblanco.
Garganta de los Vados
Conocida como el Tajo de los Vados, este cañón fluvial kárstico de hasta 100 metros de altura está esculpido por el río Guadalfeo. Se encuentra entre los municipios de Vélez de Benaudalla y Motril y es un destino muy codiciado por los amantes de la escalada y el turismo activo.
Torrenueva Costa
Independizado de Motril en 2018, este municipio es célebre por sus bonitas playas y por su impactante pasarela colgante, suspendida a 35 metros de altura sobre el mar Mediterráneo. Tiene una playa urbana, con Bandera Azul y Q de Calidad Turística, de más de 1.500 metros de longitud. Merece la pena echar un vistazo a la Torre de la Atalaya (siglo XVIII) y a la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen.
