La ciudad de Tánger logra enamorarte lentamente, pronto te adaptas a su ritmo, a veces frenético o con una relajante cadencia al caer el sol. Con sus playas, las callejuelas de la Medina, sus museos, decenas de cafés donde hacer una parada, y coquetas tiendas donde estar horas mirando cuesta salir de su plano urbano pero te animamos a que lo hagas, y a que dejes al menos un par de días para hacer excursiones desde Tánger.

En función del tiempo que dure tu escapada, podrás hacer una o más rutas por Marruecos desde Tánger pero hay algunas lo suficientemente cercanas que deberías llevar apuntadas en tu agenda de viaje. En un sólo día es posible visitar el cabo Espartel y las Cuevas de Hércules, e incluso disfrutar de algún rato de playa en sus alrededores. Pero si lo que te gustan son las ciudades y perderte por sus mágicas medinas, es mejor que te centres en recorrer lugares tan bonitos como Chaouen, Tetuán y Asilah, entre otros.

Las mejores excursiones desde Tánger permiten descubrir tanto la costa atlántica como las ciudades históricas del norte de Marruecos. La elección depende principalmente del tiempo disponible y del tipo de visita que prefieras.

  1. Cabo Espartel
  2. Tetuán, una medina de la Unesco
  3. Asilah: una excursión desde Tánger entre murallas y arte
  4. Cuevas de Hércules
  5. Chaouen, blanco y azul

Cabo Espartel

A unos 15 kilómetros del centro de Tánger se encuentra el cabo Espartel, uno de los lugares más representativos de la costa norte de Marruecos. Este promontorio, situado en el entorno del estrecho de Gibraltar, es conocido por sus vistas del Atlántico y por su histórico faro, inaugurado en 1864.

El faro del cabo Espartel, de aproximadamente 31 metros de altura, destaca por su arquitectura de inspiración marroquí y su importancia en la navegación marítima. Su entorno ofrece varios puntos desde los que contemplar el paisaje costero, especialmente atractivo durante las últimas horas de luz.

La excursión puede completarse con las Cuevas de Hércules, situadas a pocos kilómetros. Estas cavidades combinan formaciones naturales con espacios modificados por la actividad humana y están vinculadas a diferentes leyendas de la Antigüedad. Su elemento más conocido es una abertura hacia el océano cuya silueta recuerda al mapa de África.

Ambos lugares pueden visitarse durante una mañana o una tarde, preferiblemente en coche, taxi o mediante una excursión organizada. Antes de acudir, conviene comprobar los horarios y las condiciones de acceso a las cuevas y al recinto del faro.

Cabo Spartel
Cabo Espartel

Tetuán, una medina de la Unesco

A unos 60 kilómetros de Tánger se encuentra Tetuán, una de las ciudades más interesantes del norte de Marruecos por su patrimonio histórico y su fuerte influencia andalusí. Su medina fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1997 y conserva una organización urbana tradicional con callejuelas, mercados y talleres artesanales.

Durante la visita merece la pena recorrer los distintos barrios de la medina, donde continúan desarrollándose oficios vinculados al cuero, la madera, la metalistería y otros trabajos tradicionales. También destacan el antiguo barrio judío, conocido como mellah, y el entorno de la plaza Hassan II, donde se encuentra el Palacio Real, que puede contemplarse desde el exterior.

Más allá de la medina, Tetuán conserva edificios de influencia española, especialmente en su ensanche, que permiten conocer otra etapa de su historia.

El trayecto desde Tánger dura aproximadamente una hora o algo más en coche. Es una excursión que se puede realizar en medio día largo, aunque dedicar una jornada completa permite descubrir con mayor tranquilidad sus principales atractivos.

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Tetuán

Asilah: una excursión desde Tánger entre murallas y arte

A unos 45 kilómetros al sur de Tánger, en la costa atlántica, se encuentra Asilah, también conocida como Arcila, una pequeña ciudad famosa por su medina de casas blancas, sus murallas históricas y su vinculación con el arte contemporáneo.

Uno de sus principales atractivos es pasear por las calles del recinto amurallado, donde se alternan puertas pintadas, edificios tradicionales y murales realizados por artistas. Su patrimonio recuerda la presencia portuguesa en la ciudad, especialmente visible en las fortificaciones que protegen la medina frente al océano.

Durante el recorrido merece la pena acercarse al entorno de la torre El Kamra, descubrir los talleres de artesanía y caminar junto a las murallas para contemplar las vistas del Atlántico. Asilah también es conocida por sus iniciativas culturales y artísticas, que han contribuido a revitalizar su casco histórico.

Desde Tánger se puede llegar en coche, taxi o tren. El desplazamiento por carretera suele durar entre 40 y 50 minutos, por lo que es una excelente alternativa para una excursión de medio día, aunque también puedes dedicarle una jornada completa si deseas disfrutar de sus playas y su ambiente tranquilo.

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Asilah

Si tienes interés en la artesanía –o tienes en mente comprar algún recuerdo– estás en el lugar indicado. En la medina encontrarás decenas de tiendas y talleres donde venden alfombras, ropa, calzado y piezas de cuero y forja, entre otras cosas. En nuestra visita encontramos algunos anticuarios de los que nos llevamos preciosas piezas de alpaca. Es conveniente regatear pero si lo tienes claro o ves que el precio es justo tampoco es necesario.

Cuevas de Hércules

Esta es una visita cercana y muy recomendable, en sólo doce kilómetros habrás llegado al complejo de las Cuevas de Hércules situadas en un acantilado sobre el que rompen las olas. No se trata de unas cuevas espectaculares, no te vamos a engañar, pero sí es curioso observar el conjunto, y las formas de la piedra de la cueva que se deben más a la mano del hombre que a la naturaleza. Para entrar cobran un precio simbólico, que te permite recorrerlas y admirar el juego de luces que proporciona la iluminación. También captar la curiosa forma de mapa de África que se abre en una grieta, al fondo de la cueva, abierta sobre el océano Atlántico.

cueva de hercules tanger
Cuevas de Hércules

Tras esta visita, curiosea en las tiendas de recuerdos de los alrededores y acércate a las playas cercanas. El coche lo puedes dejar en el parking de las cuevas que no es caro.

Chaouen, blanco y azul

La distancia de Tánger a Chaouen o Chefchaouen es de unos 109 kilómetros, y tardarás algo menos de dos horas en llegar. Si sales temprano podrás llegar a buena hora para disfrutar del ambiente diario, de mercado, antes de que lleguen demasiados turistas y pierda parte de su magia. Seguro que ya has visto esta población en cientos de fotos y habrás apreciado que el color azul se impone en zócalos, puertas y ventanas. La imagen no puede ser más hermosa, con las macetas llenas de flores cubriendo con su alegría cualquier rincón. Recorre con calma su medina, la kasbah y sus jardines pero reserva algo de tiempo para ir de shopping. Es el lugar ideal para adquirir objetos para el hogar (como alfombras, teteras, lámparas…) y degustar comida tradicional.

Chefchaouen
Chefchaouen