Las Palmas de Gran Canaria —capital de Gran Canaria, y del archipiélago en general— es una ciudad dinámica, exótica y cosmopolita que exige al viajero varios días para disfrutarla. Sin importar la época del año, ya que la temperatura media anual de la isla roza los 22 grados, el visitante que acuda a Las Palmas encontrará allí un paraíso felizmente aislado del mundo, en el cual playas como la de Las Canteras y calderas volcánicas como la de Bandama, flanquean la entrada a barrios tan pintorescos como los de Vegueta y Triana, compuestos de casas coloniales, museos y antiguos castillos, mercados exóticos y restaurantes tradicionales.

  1. Lugares imprescindibles de Las Palmas de Gran Canaria
  2. Catedral de Las Palmas y Casa de Colón
  3. Calle Mayor de Triana
  4. Plaza de Santa Ana
  5. Auditorio Alfredo Krauss
  6. Museo Canario
  7. Mercado de Vegueta
  8. Donde comer en Las Palmas
  9. Playas de Las Palmas de Gran Canaria
  10. Cómo moverse por Las Palmas

Recorrer las pintorescas y coloridas calles de Las Palmas se asemeja mucho a viajar en el tiempo (y a teletransportarse en el espacio). Al mismo tiempo que sus edificios históricos —como el castillo de la Luz o la catedral de Canarias—, nos retrotraen a tiempos de conquista y fundación; sus mercados urbanos —como el mercado de Vegueta—, nos transportan a otras capitales de América Latina. A continuación, te mostramos qué ver en Las Palmas de Gran Canaria y donde comer platos típicos de la isla.

Lugares imprescindibles de Las Palmas de Gran Canaria

Nuestro recorrido por la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria debería comenzar, siempre que sea posible, por sus barrios fundacionales —esto es, Vegueta y Triana—. Sus largas vías y avenidas —como la calle Triana o el paseo Chil—, se encargarán de conducirnos más tarde a otras zonas interesantes de la ciudad, como La Isleta o El Puerto. Veamos sólo algunos de los puntos de interés principales:

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Plaza Santa Ana. Gran Canaria.

Catedral de Las Palmas y Casa de Colón

También en el barrio de Vegueta, a menos de un minuto andando desde el Museo Canario, encontramos la Santa Iglesia Catedral-Basílica de Santa Ana —popularmente conocida como catedral de Canarias—, considerada el monumento más importante de la arquitectura religiosa canaria. Dicho templo se ubica en la Plaza Mayor de Santa Ana; y data su construcción en 1497, tan sólo 14 años después de la conquista castellana de la isla. Declarado como monumento histórico-artístico de carácter nacional en 1974, su fachada de estilo neoclásico contrasta con un interior marcadamente gótico. Asimismo, el interior de la catedral alberga, además de varias capillas y algún patio, el Museo Diocesano de Arte Sacro de Las Palmas de Gran Canaria, donde es posible contemplar numerosas obras de arte religioso.

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Casa de Colón

A espaldas de la catedral encontramos la Casa de Colón, otro de los grandes atractivos turísticos de Las Palmas. Este conjunto de edificios alberga una institución pública y cultural fundada en 1951 bajo el objetivo de estudiar, investigar y difundir la historia de Canarias y su relación con América. Se dice que Cristóbal Colón, durante su estancia en Gran Canaria en 1492, se alojó en uno de los edificios que conforman este complejo. Hoy en día, la Casa de Colón nos abre la puerta a su museo —compuesto de 13 salas de exposición y dos grandes patios—, entre cuyas piezas más interesantes destacamos algunas tablas flamencas y grabados de Goya. También una biblioteca especializada con cerca de 25.000 volúmenes acerca de la historia colombina; y numerosas actividades temporales, tales como cursos, seminarios o conciertos.

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Catedral de Las Palmas

Calle Mayor de Triana

La calle Triana es mucho más que la principal arteria comercial de Las Palmas de Gran Canaria. Peatonal y flanqueada por edificios de finales del siglo XIX y principios del XX, es uno de los mejores lugares de la ciudad para apreciar la arquitectura modernista y descubrir cómo el antiguo barrio de Triana se ha convertido en uno de los grandes ejes comerciales y de ocio de la capital. Entre tiendas, cafeterías y terrazas, merece la pena levantar la mirada para contemplar las fachadas de sus casas señoriales.

El paseo puede prolongarse por las calles adyacentes, donde aparecen algunos de los edificios más interesantes del barrio. Entre ellos destaca el Palacete Rodríguez Quegles, uno de los inmuebles históricos más elegantes de Triana, mientras que en la cercana calle Cano se encuentra la Casa-Museo Pérez Galdós, instalada en la vivienda donde nació y vivió el escritor hasta los 19 años. La visita permite conocer una casa tradicional canaria del siglo XIX y acercarse a la vida cotidiana del autor de Fortunata y Jacinta.

La calle Triana resulta especialmente agradable a última hora de la tarde, cuando el movimiento comercial se mezcla con el ambiente de sus terrazas. Desde aquí también es fácil continuar el recorrido hacia Vegueta o acercarse hasta el teatro Pérez Galdós, situado a pocos minutos a pie, por lo que puede integrarse cómodamente en una ruta por el casco histórico.

Plaza de Santa Ana

La Plaza de Santa Ana es uno de esos lugares donde merece la pena detenerse unos minutos antes de continuar la visita. Concebida en el siglo XVI como plaza mayor de la ciudad, reúne alrededor de la Catedral de Santa Ana algunos de los edificios institucionales más importantes de Las Palmas: las Casas Consistoriales, el Palacio Episcopal, la Casa Regental y el Archivo Histórico Provincial. Su diseño, pensado como centro cívico y administrativo, acabaría sirviendo de modelo para numerosas plazas de las ciudades coloniales de América.

Pero hay un detalle que suele llevarse buena parte de las fotografías: los ocho perros de bronce que custodian la fachada de la catedral desde finales del siglo XIX. Lo mejor es recorrer la plaza despacio, fijándose en los distintos estilos arquitectónicos de sus edificios y en los balcones y fachadas que se asoman a las calles de Vegueta. Desde aquí podemos continuar hacia la Casa de Colón, el Museo Canario y la calle de los Balcones.

Auditorio Alfredo Krauss

Si nos desplazamos al frente costero opuesto, concretamente a los inicios de la playa de Las Canteras, hallaremos el Auditorio Alfredo Krauss, uno de los edificios más visitados de la geografía grancanaria. Construido entre 1993 y 1997 bajo la forma de un faro de formas modernistas, este auditorio es sede de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, albergando también durante todo el año numerosos eventos como el Festival Internacional de Cine de Las Palmas, o el Festival de Música de Canarias. Está compuesto por una sala sinfónica —grande y con un enorme ventanal con vistas al océano—, una sala de cámara —subterránea e íntima—, y un palacio de congresos.

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Auditorio Alfredo Krauss

Museo Canario

Si hablamos de acudir a las raíces de la ciudad, entonces nuestra primera visita deberá llevarse a cabo en el Museo Canario, una sociedad científica y cultural fundada en el barrio de Vegueta en 1879, bajo el objetivo de recuperar del olvido el pasado prehispánico de la isla. En su interior se puede visitar una colección permanente sobre los aborígenes de Gran Canaria, compuesta en su mayoría por recipientes cerámicos, figurillas de terracota, y pintaderas —sellos primitivos elaborados en barro cocido o madera—.

Mercado de Vegueta

El Mercado de Vegueta es el mercado de abastos más antiguo de Las Palmas de Gran Canaria y una de las mejores paradas para tomar el pulso cotidiano a la ciudad. Se encuentra en pleno corazón del barrio histórico de Vegueta, en la calle Mendizábal, y reúne alrededor de 80 puestos dedicados principalmente a productos frescos. Frutas y verduras, pescados, carnes, quesos y otros productos locales llenan de color y aromas sus instalaciones.

Más que una visita monumental, entrar en el mercado permite acercarse a la vida cotidiana de los habitantes de Las Palmas y descubrir algunos de los ingredientes que forman parte de la gastronomía canaria. Conviene recorrer los distintos puestos sin prisas y aprovechar la visita para comprar productos locales que después podamos probar durante el viaje. El mercado también cuenta con aparcamiento gratuito.

La visita encaja especialmente bien con un recorrido por Vegueta, ya que se encuentra a pocos minutos de la catedral de Santa Ana, la Casa de Colón y el Museo Canario. Abre de lunes a jueves de 7:00 a 14:00 horas y los viernes, sábados y vísperas de festivo hasta las 14:30 horas, aunque es recomendable comprobar los horarios antes de acudir.

Donde comer en Las Palmas

En Las Palmas de Gran Canaria, como en toda capital, han de aguzarse los sentidos para poder diferenciar los restaurantes turísticos de los tradicionales. Así, el visitante despierto recibirá su premio en forma de platos típicos de la gastronomía canaria, tales como el sancocho —sopa de carne y verdura—, la ropa vieja canaria, el conejo en salmorejo o el queso escalfado con mojo. Por ejemplo, el restaurante El Dorado (Numancia, 3), situado en pleno paseo marítimo de Las Canteras, nos invita a degustar raciones sencillas de la cocina canaria —como el pulpo o las papas con mojo—, en un local de estilo clásico.

Por su parte, el restaurante Las Lagunetas (Constantino, 16) nos abre sus puertas en el barrio de Triana y nos invita a disfrutar, en un ambiente familiar, de platos tan suculentos como la pata de cerdo asada, o el cherne encebollado con pella de gofio. Y si lo que nos apetece es probar cocina canaria con un toque innovador, el restaurante El Santo (Escritor Benito Pérez Galdós, 23) dispone de una carta en la que es posible encontrar platos tan llamativos como las papas negras con nieve de mojo o el pulpo en tempura con salsa de curry.

Playas de Las Palmas de Gran Canaria

Playa de Las Canteras

Con sus casi tres kilómetros de arena dorada, Las Canteras es mucho más que la playa urbana de referencia de la capital. La barra de La Cícer, paralela a buena parte del litoral, protege la zona central del oleaje y crea unas condiciones especialmente agradables para nadar y practicar snorkel. En el extremo occidental, sin embargo, el mar gana fuerza y aparece una de las zonas preferidas por los surfistas.

El paseo marítimo permite recorrerla prácticamente de punta a punta y está lleno de restaurantes, heladerías y terrazas. Para un primer contacto con Las Palmas, es difícil encontrar un plan más sencillo: bañarse, caminar por la avenida y terminar el día viendo cómo cambia la luz sobre la bahía.

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Playa de las Canteras. Gran Canaria.

Playa de El Confital

Al norte de La Isleta, El Confital ofrece una imagen muy distinta. El paisaje se vuelve más abrupto y desaparece buena parte del carácter urbano de Las Canteras. Sus aguas y el oleaje atraen a surfistas, mientras que el sendero que bordea la costa permite caminar por una de las zonas con mejores panorámicas sobre la bahía.

Es una playa mucho más expuesta y con menos servicios, por lo que conviene plantearla como una escapada de naturaleza y no como una prolongación de la jornada de playa urbana. También es una zona tradicionalmente frecuentada por bañistas naturistas.

Playa de Las Alcaravaneras

Situada junto al puerto deportivo y en pleno centro de la ciudad, Las Alcaravaneras es una alternativa práctica si queremos bañarnos sin alejarnos de las zonas comerciales y turísticas. Sus cerca de 1.000 metros de arena dorada quedan protegidos por los muelles y los clubes náuticos, por lo que sus aguas suelen presentar condiciones tranquilas.

Su ubicación permite combinar fácilmente un baño con una visita a la zona del puerto, Santa Catalina o Mesa y López. También es una de las playas de la capital con mejores condiciones para deportes náuticos como la vela.

Playa de San Cristóbal

Al sur de Vegueta se encuentra San Cristóbal, una pequeña playa vinculada al antiguo barrio marinero del mismo nombre. Es una opción interesante si queremos alejarnos del ambiente más turístico de Las Canteras y conocer una zona de la ciudad con una identidad más local. El paseo marítimo y las casas próximas al litoral permiten completar la visita con un recorrido por el barrio.

No es la playa que elegiríamos para pasar todo el día si buscamos arena extensa, pero sí para combinar baño, paseo y gastronomía en una zona tradicional de Las Palmas.

Playa de La Laja

La playa de La Laja se encuentra ya a la salida de la ciudad hacia el sur, junto a la carretera que conduce hacia Gran Canaria. Su principal rasgo es el contraste entre la arena oscura de origen volcánico, el Atlántico y el largo paseo marítimo que acompaña a la costa. Un dique protege parte del arenal y crea una zona de baño más resguardada, mientras que otros sectores son frecuentados por surfistas y pescadores.

Por su posición, resulta más apropiada si disponemos de coche o si queremos incluirla en una ruta por el litoral sur de la capital. No tiene el ambiente urbano de Las Canteras, pero precisamente ahí reside parte de su atractivo.

Cómo moverse por Las Palmas

Para visitar el centro histórico, lo mejor es caminar. Vegueta y Triana están muy próximas entre sí y sus principales monumentos, plazas y calles comerciales se encuentran a distancias que permiten enlazarlos cómodamente a pie. La Plaza de Santa Ana, la Catedral, la Casa de Colón, el Mercado de Vegueta y la calle Triana pueden formar un mismo recorrido de unas horas sin necesidad de utilizar ningún transporte. El Ayuntamiento dispone incluso de un mapa de tiempos a pie entre los principales puntos de la zona.

Para desplazamientos más largos, la opción práctica son las guaguas urbanas, que conectan Vegueta, Triana, Santa Catalina, Puerto-Canteras y los diferentes barrios. La ciudad cuenta con dos intercambiadores principales, en San Telmo y Santa Catalina, desde donde parten numerosas líneas tanto urbanas como hacia otros municipios de Gran Canaria.

El coche puede ser útil para llegar a playas periféricas como La Laja o para realizar excursiones fuera de la capital, pero no resulta especialmente cómodo para recorrer Vegueta y Triana. En estas zonas el aparcamiento es más limitado y muchas calles tienen un marcado carácter peatonal; lo más sencillo es dejar el vehículo en un aparcamiento cercano y continuar andando.