Situadas al norte de la isla de Madeira, en el municipio de São Vicente, estas cuevas volcánicas son uno de los mayores atractivos gracias a su impresionante estructura en el interior de la tierra. El origen se remonta a hace 900.000 años, cuando una erupción volcánica produjo estos famosos túneles que se han convertido en una de las excursiones más interesantes para los turistas.
- Contexto natural de las Cuevas de São Vicente: gas y volcán
- Dónde están las Cuevas de São Vicente y cómo llegar para la visita
- Qué podrás ver durante la visita a las Cuevas
- Horarios, precios e información para la visita: un guía para las cuevas
- Qué ver en los alrededores: playas, saltos de agua y São Vicente
Contexto natural de las Cuevas de São Vicente: gas y volcán
Estas impresionantes cuevas son el resultado del capricho de una erupción volcánica que se produjo en Paul da Serra hace 890.000 años. El exterior se solidificó rápidamente, por las bajas temperaturas, y la lava siguió fluyendo creando lo que se llaman túneles volcánicos.
Precisamente, a través de estos túneles volcánicos de cinco a seis metros de altura y gracias a un sendero de 700 metros que se adentra al corazón de la tierra, podemos disfrutar de este espectáculo de la naturaleza. Dentro de las cuevas podemos ver estalactitas volcánicas y filtraciones de agua dulce que crean lagos.

Estas cuevas se conocían desde finales del siglo XIX, pero no fue hasta el año 1996 cuando se abrieron al público de forma oficial, siendo los primeros túneles volcánicos en Portugal en poder visitarse.
Junto a estos túneles se ha creado un Centro de Vulcanismo en el que se interpreta la formación de la isla y la geología y se apuesta por fórmulas para conservar un entorno natural único, en uno de los valles más cerrados del norte de Madeira y con un paisaje donde aún es posible ver restos de las coladas.
Dónde están las Cuevas de São Vicente y cómo llegar para la visita
Las Cuevas de São Vicente están situadas al norte de la isla, a unos 35 kilómetros de la capital, Funchal, y muy cerca del pueblo de mismo nombre.
La carretera es bastante buena por lo que se tarda en llegar una media hora en coche, sobre todo si cogemos la opción de la vía túnel que baja directamente al pueblo. Si no, también podemos disfrutar de la carretera panorámica de Encumeada y recorrer otros pueblos de los alrededores.
Qué podrás ver durante la visita a las Cuevas
Hay que tener en cuenta que en el interior de las cuevas la temperatura es de unos 16º, con una humedad muy alta debido a las filtraciones de agua que se dan por las paredes volcánicas.
Durante la visita por el sendero acondicionado se pueden ver formaciones geológicas muy antiguas como estalactitas o los llamados bolos de lava solidificados y también atravesaremos algunos lagos subterráneos que se han formado por esas filtraciones.
En las paredes basálticas de las diferentes galerías se pueden observar algunas marcas de los distintos flujos de lava durante la erupción y bloques arrastrados por las antiguas coladas.
Además de sentir la increíble sensación de adentrarse en el corazón de la tierra, la iluminación de algunos tramos con esos lagos crea rincones de una gran belleza y perfectos para una fotografía.

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Al final del recorrido podemos hacer una visita por el Centro de Vulcanismo donde se explica, en sus distintas salas de exposición, el origen volcánico de Madeira y también las erupciones que vivió la isla.
Fuera, el paisaje que rodea la cueva también merece su tiempo para recorrer algunos de los acantilados más bonitos de la zona o los famosos bosques de laurisilva que se intercalan con cultivos en terrazas.
Horarios, precios e información para la visita: un guía para las cuevas
Este espectáculo de la naturaleza abre todos los días excepto el 25 de diciembre. El horario habitual es de diez de la mañana a seis de la tarde, aunque el último acceso a las cuevas se realiza a las cinco de la tarde.
El precio de la entrada general ronda los ocho euros aunque los menores de entre 5 y 14 años y los jubilados pagan seis euros, y los niños hasta cinco años entran gratis.
La visita es guiada por lo que es aconsejable reservar para asegurarnos la entrada y que la realizamos en el horario que nos viene bien. Además de recorrer los 700 metros explicando todos los detalles de estos túneles, también continúa en el Centro de Vulcanismo y sus exposiciones.
Hay que llegar al menos 30 minutos antes de la visita y, sobre todo, se aconseja llevar calzado cómodo y algo de abrigo para poder recorrer las cuevas con seguridad.
Qué ver en los alrededores: playas, saltos de agua y São Vicente
Desde la zona de las cuevas las vistas son impresionantes, sobre todo si llegamos hasta el Miradouro do Passo, y nos marcan distintos caminos para recorrer otros espacios naturales y urbanos.
Una de las opciones es llegar hasta São Vicente y recorrer su plaza, su iglesia y su paseo marítimo a los pies del acantilado, en una playa de guijarros muy apreciada por los surfistas.
No podemos perdernos la Capilla de la Roca, donde dicen que se apareció el santo que da nombre al pueblo para advertir de los peligros del mar, y alcanzar caminando la Cascada Agua D’Alto que sale directamente de la roca.
Hay varios senderos que recorren la zona y uno de ellos se dirige a La Capelinha de Nossa Senhora de Fátima, una de las colinas que coronan el valle y desde donde se ve el circo montañoso que lo rodea.
