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Qué ver en Vejer de la Frontera, un pueblo sobre una colina

De ser un pueblo anónimo a considerarse uno de los pueblos más bellos del país, según la asociación Los pueblos más bonitos de España. Vejer de la Frontera continúa en el mismo lugar de siempre pero sus casas blancas apelotonadas sobre una colina, su trazado urbano desordenado y sus tiestos de flores son cada día fotografiados por numerosos viajeros que buscan la autenticidad en sus destinos.

Ese cerro donde se asienta, a unos 200 metros sobre el nivel del mar, ya entusiasmó antaño a pobladores de la Edad de Bronce, según indican los restos encontrados. La apariencia árabe en su arquitectura está totalmente justificada ya que, tras la batalla de la Janda del año 711, las tropas norteafricanas de Tarik se hicieron con la población. El dominio se mantuvo durante cinco siglos y medio. De esta etapa quedan restos evidentes en la puerta del castillo, las murallas y el entramado urbano. Tras la conquista cristiana, tuvo lugar una breve etapa árabe hasta que en 1285 finalizó este periodo de contiendas y comenzó un periodo más estable donde la tranquilidad sólo se vería mermada por el control de las tierras, controladas en parte por los duques de Medina Sidonia.

Esta pequeña introducción te debe servir para que cuando pasees por Vejer de la Frontera no te sorprenda encontrar vestigios de otras culturas, grandes casas con escudos en la entrada, fuentes y viviendas organizadas en patios. También debes saber que Vejer, a pesar de estar en una loma, tiene en su término municipal una preciosa playa: El Palmar.

Turismo en Vejer de la Frontera

Vejer de la frontera

Vejer de la Frontera es una población que se presta a una excursión de un día para ver todo lo esencial, o bien a establecer en este lugar tu campamento base y, a partir de aquí, recorrer el resto de la provincia. Tú decides. Si eres más de playa, elige algún hotel en el mismo litoral y si prefieres tener ambiente y más fresco, en Vejer encontrarás tu lugar.

La primera recomendación, si estás pensando qué ver en Vejer de la Frontera, es que aparques cuanto antes si has llegado en coche. Las calles son muy estrechas y empinadas, y no es sencillo encontrar un lugar donde dejar el vehículo. A partir de ese momento, hay ciertos rincones que merece la pena conocer dentro del antiguo recinto amurallado, que conserva cuatro de sus puertas de acceso. Comenzamos:

  • Plaza de España. Un buen lugar para iniciar el recorrido por este pueblo de unos 13.000 habitantes es la plaza de España, o como se conoce allí, la plaza de los Pescaítos. En el centro se sitúa una fuente, decorada con azulejos sevillanos, donde los niños disfrutan viendo los chorros de agua que salen de las bocas de las ranas esmaltadas. Alrededor suelen situarse artistas callejeros que amenizan el entorno con su música.
  • Arco de las Monjas. Es uno de los rincones más fotografiados de la localidad debido a la estética (y práctica) sucesión de contrafuertes que sujetan el muro lateral. La razón de ser de los mismos fue un terremoto del siglo XVIII.
  • Iglesia del Divino Salvador. Este templo, edificado sobre una mezquita, es el principal de Vejer y donde tienen lugar los principales actos de los vejeriegos: bodas, comuniones, bautizos, etc. Está dividida en tres naves y se pueden distinguir dos períodos de construcción: gótico-mudéjar y gótico-tardío. Lo más llamativo de la misma es el retablo de su altar Mayor, esculpido por Francisco de Villegas en el siglo XVII.
  • Castillo de Vejer. Fue levantado en época de Abderramán I sobre otra construcción árabe y se sitúa en la parte más alta del pueblo. Desde los siglos X-XI, su estructura se ha ido modificando y adaptando a sus nuevos propietarios. En el siglo XIV era ya la residencia de los duques de Medina Sidonia, los señores de Vejer. El lugar donde debes hacerte la fotografía es en su puerta de herradura, su resto árabe más evidente.
  • Casa Palacio del Marqués de Tamarón. En esta casona del siglo XVIII, ubicada junto al arco de la Segur, se sitúa la Colección Arqueológica y de Historia de Vejer. Dispone de 13 salas de Bellas Artes, Arqueología y exposiciones temporales.
  • Casa del Mayorazgo. Esta vivienda de estilo barroco (siglo XVIII) es privada pero las familias que residen allí permiten el paso para admirar sus dos patios y el lienzo de muralla. No cobran entrada pero no está de más dejarles una propina en el buzón para ayudarles en el mantenimientos de los centenares de macetas que tienen. Sube hasta la azotea porque las vistas son bellísimas.
  • Convento de las Monjas Concepcionistas. En este centro monástico se encuentra actualmente el Museo Municipal de Tradiciones y Costumbres de Vejer. El convento fue mandado construir por Juan de Amaya en 1152 para que albergarse su tumba y la de su esposa. En la iglesia destaca su portada renacentista, la cúpula esférica de la capilla Mayor y las criptas.

Qué hacer en Vejer de la Frontera

Una vez realizada la ruta monumental básica, aún puedes ampliar la jornada turística acercándote a los molinos de viento de la barriada de San Miguel. Los molinos que se pueden visitar son de la década de los sesenta y están rehabilitados. En el siglo XIX ya se intentaba obtener harina en los mismos. Primero se trató de edificar construcciones similares a las manchegas pero el fuerte viento de levante jugaba en su contra, así que decidieron optar por el estilo cartaginés, más robusto.

Otra zona donde también se pueden ver molinos, pero de agua, es en la barriada de Santa Lucía. Para acudir a esta pedanía tienes que bajar del cerro porque se encuentra en la base. En la carretera verás indicaciones. Es una ruta muy agradable en la que se puede ver el antiguo acueducto que llevaba el agua al pueblo y pozas naturales de agua donde refrescarte en verano.

La tercera visita que puedes hacer es al santuario de Nuestra Señora de la Oliva, la patrona de la población. Está a 5 km de Vejer en dirección a Barbate. Se realiza una popular romería a esta ermita donde se encuentra una imagen de la virgen de la Oliva, a la que se tiene mucha devoción. Si coincide tu visita con la romería, no dejes de unirte a los romeros porque es una experiencia muy interesante.

Por último, no puedes marcharte de Vejer sin acercarte a la playa del Palmar, a unos kilómetros del casco urbano. Allí encontrarás arena dorada, aguas transparentes y una completa oferta gastronómica en sus chiringuitos y bares (Casa Francisco, Casa Juan, El Alférez, El Pájaro Verde, etc).

Restaurantes donde comer en Vejer

A una población tan bonita como esta le corresponde también una gastronomía de altura. Se podría decir que se puede comer bien en casi cualquier sitio, sin necesidad de estrellas Michelin, ya que dispone de una materia prima de calidad. No es necesario ir muy lejos para obtener buenos productos de la huerta, la pesca más sabrosa o los mejores vinos. Entre los imprescindibles que debes probar están: la carne de retinto (una raza autóctona de vacuno), el lomo en manteca, los morcones y, en repostería, los famosos ‘camiones’.

Si buscas alguna referencia concreta en restauración, toma nota:

  • Mercado gastronómico San Francisco (San Francisco, 3). Un buen lugar para hacer la compra por la mañana, tapear a mediodía y cenar con raciones por la noche.
  • Las Delicias (calle de la Corredera, 31). Este restaurante ubicado en un antiguo teatro del siglo XIX siempre sorprende con sus platos locales y creativos.
  • El Jardín del Califa (Plaza de España, 16). Es un hotel-restaurante situado en una casa del siglo XVI, conocida como la Casa del Juzgado. Es una de las referencias obligatorias en Vejer.

Y una vez satisfecho el apetito sólo te queda seguir disfrutando de la provincia de Cádiz. Vejer de la Frontera limita con Conil de la Frontera y con Barbate, puedes continuar por estas poblaciones.

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