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Roma con niños, un apasionante viaje lleno de historias

Roma no es la ciudad más sencilla del mundo para viajar en familia, pero ninguna incomodidad –como sus desniveles o colas en los monumentos– se puede comparar al placer de enseñar a tus hijos una lección de Historia en vivo.

El Coliseo y las luchas de gladiadores; el Foro Romano y el pasado de los grandes emperadores; la zona di Largo Argentina con su santuario de los gatos…. Roma es como un gran libro lleno de cuentos apasionantes. La curiosidad y la imaginación despiertan en la capital italiana. El aburrimiento es imposible. Perderse en los laberintos de sus ruinas resulta toda una aventura. También hay actividades específicas para realizar con los menores. Y como colofón a cualquier plan, siempre aguarda una buena pizza y un helado.

Viajar a Roma con niños, prepara tu viaje 

Un viaje a Roma puede convertirse para los niños en una oportunidad para despertar su interés por la Historia. Para ello es imprescindible organizar planes donde la cultura y el entretenimiento vayan de la mano. Los preparativos ya resultan emocionantes. Hay películas que pueden verse antes de iniciar el viaje. Hay cuentos infantiles y libros ilustrados sobre el pasado de los romanos que son un magnífico punto de partida. Llevarlos en la maleta puede ayudar a que la visita resulte inolvidable.

 

 

Bocca della Veritá

Bocca della Veritá

No se necesita mucho para despertar la curiosidad de los menores en lugares como el Coliseo, las catacumbas, el Mercado de Trajano o el Foro Romano. Las hazañas de los emperadores dan para mucho. Solo hay que saber contarlas, asociarlas con las distintas ruinas que se van encontrando. Y, sobre todo, verlas con los ojos de los niños, atendiendo a sus preguntas y opiniones.

Roma es una especie de pasadizo desde el que viajar al pasado. Está llena de secretos, de laberintos, de rituales una y otra vez repetidos. Lanzar una moneda de espaldas a la Fontana de Trevi para que se cumpla el deseo de regresar algún día a la ciudad. Meter la mano en la célebre abertura de la Bocca della Veritá, que se cerrará de súbito ante los mentirosos. Pasear por las ruinas de Largo di Torre Argentina y saludar a los gatos que las habitan. Subir a la Cúpula de San Pedro… Son planes simples y a la vez divertidos.

El Coliseo y la Escuela de Gladiadores

El Coliseo impacta con su grandiosidad y la fuerza de su Historia. Imposible que los más pequeños no se sientan cautivados por los relatos de los gladiadores. En las cercanías del monumento siempre se encuentran centuriones disfrazados para hacerse una foto. Y hay visitas guiadas que tienen muy en cuenta a los niños y organizan actividades.

Pero si se quiere tener una experiencia más intensa es aconsejable acudir al Museo de los Gladiadores, en la plaza Navona, donde se muestran uniformes, armaduras, cascos y armas usadas por los luchadores del Coliseo. Si se dispone de tiempo y ganas de añadir emoción a  la aventura, la Escuela de Gladiadores es toda una sorpresa. Está ubicada en la vía Apia y en ella los instructores del Grupo Histórico de Roma enseñan las técnicas básicas del manejo de la espada (se utilizan espadas sin filo, claro).

En este lugar los niños pueden aprenderlo todo acerca de la vida y las batallas de estas figuras que tanto les atraen. Y lo harán convirtiéndose ellos mismos en gladiadores, disfrazándose con sus vestimentas, su armadura de cuero y sus guantes. La lección tiene una duración de dos horas y, cuando finaliza, el niño o la niña podrá participar en una batalla para comprobar sus habilidades.

Visitar Roma con niños: una experiencia en el Time Elevator

En cualquier momento del viaje a Roma con niños, será muy estimulante visitar el Time Elevator. Se trata de un cinema en 5D que proporciona un recorrido por momentos clave de la historia de Roma. Se parte de los orígenes de la ciudad, con el relato de los gemelos Rómulo y Remo. Se repasan capítulos tan importantes como la conspiración para asesinar a Julio César. Y se conocen los trabajos de Miguel Ángel para crear el célebre techo de la Capilla Sixtina.

El Time Elevator, cerca de la comercial via del Corso, es una plataforma multi-sensorial que traslada al pasado y permite ser parte de él. Por medio de tres pantallas panorámicas, auriculares en distintos idiomas y plataformas móviles de simulación de movimiento y efectos alucinantes, es posible viajar en el tiempo. Merece la pena vivir esta experiencia envolvente, apta para todos los miembros de la familia.

Jugar en parques y plazas

Roma es una ciudad propicia para el descanso y para dejar a los más pequeños correr por sus zonas al aire libre. Ideal la plaza del Popolo, llena de artistas callejeros. Y también la plaza Navona. A los niños les atrae mucho su obelisco egipcio. Y las fuentes que decoran este espacio siempre animado. Destaca la Fuente de los Ríos, encargada por Inocencio X a Bernini, con sus espectaculares figuras.

Zoo de Roma

Bioparco Roma

Entre los parques en los que pasar una jornada agradable se encuentra Villa Borghese. Se puede acceder a él desde “Porta Pinciana”, muy cerca de Plaza de España. Sus zonas ajardinadas, sus fuentes y estanques, invitan al relax. Sus muchas atracciones garantizan la diversión y el juego. Se puede dar un paseo en bote o alquilar una bicicleta y recorrerlo pedaleando. Con paradas para ver el Reloj de Agua de Pincio y el Silvano Toti Globe Theatre, réplica del teatro Shakespeare de Londres.

En su entorno se encuentran el zoológico, el Bioparco de Villa Borghese. Cubre 17 hectáreas y acoge una gran variedad de animales en sus hábitats naturales. El paseo se puede completar con una visita al Museo Cívico de Zoología. Toda una lección sobre los restos y descubrimientos del mundo animal. Si los niños muestran predilección por el arte es recomendable un recorrido por la Galería Borghese, con destacadas obras de Caravaggio y Rafael.

Más lugares para ver en Roma con niños

Sabemos que en Roma todo es una atracción, pero si se buscan actividades más específicas para los niños hay museos como Explora, cerca de la estación de metro de Flaminio. Está dirigido a menores de doce años y ofrece acciones interactivas y talleres diversos.

Otro espacio muy interesante para divertirse en familia es Technotown. Es una ludoteca que desarrolla múltiples actividades relacionadas con la ciencia, la naturaleza, las artes y la historia. Ubicado en Villa Torlonia, en Via Lazzaro Spallanzani, se adapta a todas las edades. Entre sus curiosidades, los pisos que se transforman en campos de fútbol y las pistas de obstáculos.

Entre los parques temáticos de Roma destaca Rainbow Magic Land. Un espacio para la diversión dentro de la Ciudad Eterna. Ofrece múltiples atracciones para toda la familia y cuenta con espectáculos de acrobacias. Durante el verano se organizan actividades acuáticas.

Helados Roma

Comer con niños en Roma

La pasta, las pizzas y los helados, tan característicos de Italia, convierten el viaje a Roma con niños en una delicia. Son platos que gustan a toda la familia, muy especialmente a los más pequeños. No es complicado encontrar en la ciudad buenos restaurantes donde pedir diferentes especialidades de espaguetis. En el centro y en cualquiera de sus barrios sorprenden magníficas pizzerías. Entre las más antiguas se encuentra Est! Est! Est!, en Via Genova, muy cerca de la plaza Navona. Con las heladerías sucede lo mismo. En cada esquina de la ciudad tientan con su variedad de sabores. Son muchas las que presumen de servir los mejores “gelatos” de la ciudad.

 

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