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El Museo de Carruajes de Sevilla, entre coches de caballos

Enclavado en el barrio de Los Remedios, a orillas del río Guadalquivir y junto al Puente de Sant Telmo se halla uno de los museos más peculiares de toda Sevilla. El mundo del coche de caballos, tan presente en la ciudad, cuenta con su propia exposición gracias al Museo de Carruajes.

Además de situarse en un bello edificio histórico, un antiguo convento del siglo XVI, puede ser una oportunidad para conocer este medio de transporte, viendo su desarrollo en el tiempo a través de su extensa colección. Carruajes de gala, de entorno rural, de caza o para largos viajes, la muestra que aquí te espera cuenta con ejemplos realmente únicos.

La historia tras el Museo de Carruajes

Lo primero que llamará tu atención cuando entres a este museo es el inmueble que lo contiene. Para conocer su origen hay que trasladarse al siglo XVI, cuando en este espacio solo existía una pequeña ermita levanta en 1526.

Fue el arzobispo de Sevilla Cristóbal de Rojas el que adquirió este terreno para ofrecerlo a la congregación de los Carmelitas Descalzos en el año 1573. Así, se inició la construcción de un primer convento, el de Nuestra Señora de los Remedios.

 

 

Los problemas no se hicieron esperar, pues la proximidad del río provocaba constantes inundaciones en el convento. La peor tuvo lugar en 1618, dejando las dependencias en un estado casi de ruina, con los consecuentes problemas de insalubridad para los frailes.

Carruaje típico de Sevilla

Carruaje típico de Sevilla

Esto hizo que unos años más tardes se construyera un nuevo convento en esa misma zona, pero buscando algo más de elevación. Se consagró en 1700, pero las riadas continuaron causando desastres a la congregación.

Fue saqueado por los franceses durante la Guerra de Independencia y aunque los monjes pudieron volver al convento en 1814, la desamortización de Mendizábal hizo definitiva su clausura. En torno a 1840 se derribaron muchas de sus dependencias, salvo la iglesia.

Por fortuna, en 1929 se reformó para albergar la sede del Instituto Hispano-Cubano, salvando el abandono en el que se encontraba y confiriéndole su forma actual. Tras una nueva restauración en 1987, el Real Club de Enganches de Andalucía creó el Museo de Carruajes y se instaló en el antiguo convento de Los Remedios, inaugurándose en 1999.

Parte de la esencia de esta obra aun se puede apreciar, adivinando una planta de cruz latina con tres naves, la central mucho más alta y con cubierta de bóveda de medio cañón. Además, toda esta zona tiene una importancia capital para la historia. Aquí se encontraba el Muelle de las Mulas, desde el que partió la expedición de Magallanes y Elcano en 1519, que consiguió dar la Primera Vuelta al Mundo.

La exposición del Museo de Carruajes

En la actualidad, parte de la arquitectura y del espíritu del Convento de Los Remedios se ha puesto de nuevo en valor gracias a la instalación del Museo de Carruajes. Este pretende acercar a sus visitantes la cultura del coche de caballos, además de preservar su legado y difundirlo.

El Real Club de Enganches de Andalucía intenta promover la historia y el uso de este medio, en sus diferentes modalidades. Con su colección permanente presenta en el museo un amplio número de carruajes, agrupados en función del ámbito en el que se utilizaban. El discurso de la exposición gira en torno a la evolución de los carruajes a lo largo del tiempo, diferenciando su ámbito social entre urbano o rural. El espacio queda dividido en tres salas:

  • En la primera estancia se reflexiona sobre los aspectos más generales de los carruajes urbanos. De esta manera, se trata de introducir al visitante en las diferentes formas de estos coches. Junto a cada coche, hallarás un panel explicativo sobre el mismo.
  • Al pasar a la segunda sala, entramos en un apartado más técnico para analizar los distintos elementos del enganche. Las tipologías, los materiales e incluso los trabajos artesanales relacionados con el enganche son los protagonistas, centrándose por tanto los carruajes en los de tipo más rural y deportivo.
  • Con la tercera sala todo adquiere un carácter mucho más gráfico. Gracias a la reproducción escenográfica de un caballo, se puede comprobar el funcionamiento completo del enganche y la calesera.

 

 

Lujosas carrozas de gala, coches de correo, vehículos de tiro o incluso los primeros taxis forman parte de esta curiosa colección. El Museo de Carruajes, además de su función expositiva, ofrece algunos de sus hermosos espacios para la celebración de distintos eventos, como bodas o cócteles. Un lugar cuya historia comenzó hace más de quinientos años y que hoy es toda una institución en Sevilla.

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